Petróleo|15 de junio de 2022

Biden pidió "acción inmediata" contra las grandes petroleras

El presidente de los Estados Unidos remarcó que los márgenes de ganancias sin precedentes de las grandes compañías petroleras son inaceptables.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Por el aumento de precio del petróleo de los últimos años, las grandes compañías vinculadas al commodity comenzaron a gozar de importantes incrementos de ventas y ganancias. En este marco, el presidente de Estados Unidos Joe Biden dijo que los márgenes de beneficios de estas empresas son inaceptables y pidió una "acción inmediata" para reducir el impacto de la inflación.

 

"En tiempos de guerra, los márgenes de ganancias de las refinerías muy por encima de lo normal que se transfieren directamente a las familias estadounidenses no son aceptables", expresó Biden en una carta enviada este miércoles a los principales participantes de la industria.

 

A su vez, dijo que su administración estaba preparada para tomar cualquier medida "razonable y apropiada" que ayudaría a las empresas a aumentar la producción en el corto plazo y detalló que ordenará a la secretaria de Energía Jennifer Granholm que realice una reunión de emergencia sobre el tema en los próximos días.

 

El objetivo del Gobierno es tratar de que las empresas petroleras no transfieran las subas del precio del petróleo a la cotización final del combustible debido a que es uno de los principales causantes de la inflación, la cual llegó al 8,6% interanual en mayo.

 

Para Biden, la guerra entre Rusia y Ucrania es el mayor motivo por el cual el petróleo y el combustible están rozando niveles de precios muy altos, pero los altos márgenes de ganancias de las compañías petroleras están empeorando la situación.

 

"La falta de capacidad de refinación y los márgenes de ganancia de refinería sin precedentes resultantes están mitigando el impacto de las acciones históricas que mi administración ha tomado para abordar el aumento de precios de Vladimir Putin y están elevando los costos para los consumidores", sentenció el presidente de Estados Unidos.

 

Si bien las refinerías ya están funcionando cerca de la capacidad máxima para producir gasolina y diésel, lo cierto es que la producción todavía no alcanza para hacerle frente a la alta demanda, por lo que sigue existiendo un desequilibrio que atenta contra la economía real.