El Tesoro vuelve a licitar deuda a tasa fija y en la city esperan un rollover completo
Con más liquidez en el sistema financiero y un piso de tasas marcado por el Banco Central, el Gobierno sale nuevamente al mercado con un menú amplio de instrumentos en pesos y dólares. La expectativa es renovar todos los vencimientos sin tener que pagar tasas más altas.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Tesoro nacional volverá este jueves al mercado con una nueva licitación de deuda que incluirá nuevamente instrumentos a tasa fija. La movida llega después de la subasta de fines de febrero, que había sido la primera del calendario regular sin letras ni bonos de este tipo desde finales de 2024.
El contexto ahora es algo distinto. En las últimas semanas se registró una mayor disponibilidad de pesos dentro del sistema financiero y el Banco Central estableció un piso cercano al 20% anual para las tasas de corto plazo. Con ese escenario, en el mercado esperan que el Gobierno logre renovar el total de los vencimientos que enfrenta, lo que se conoce como rollover del 100%, sin tener que ofrecer rendimientos por encima de los que ya se negocian en el mercado secundario.
Dentro del menú que ofrecerá la Secretaría de Finanzas aparecen dos letras a tasa fija: las LECAP S15Y6 y S30S6. A la vez, se incluirán cuatro instrumentos ajustados por inflación a través del CER: las LECER X15Y6 y X30S6 y los BONCER TZXM7 y TZX28.
La oferta también suma opciones a tasa variable, con dos letras ligadas a la tasa TAMAR —M31G6 y TMF27— y dos títulos dólar linked, que ajustan por el tipo de cambio oficial: D30A6 y DS30S6.
En paralelo, el Tesoro volverá a salir a buscar financiamiento en moneda extranjera con una colocación del Bonar AO27. En este caso, el monto máximo previsto para la licitación será de 150 millones de dólares.
Más pesos disponibles en el sistema
El regreso de las letras a tasa fija se da en un contexto de mayor liquidez dentro del sistema bancario. En los últimos días, una parte importante de esos pesos fue canalizada a través de operaciones de corto plazo con el Banco Central, conocidas como repos.
A eso se suma que el Tesoro mantiene depósitos en pesos dentro del Banco Central por más de $4 billones. Cuando se combinan esos fondos con la liquidez que circula a través de repos, el volumen de pesos disponibles en el sistema financiero supera ampliamente los niveles que se observaban a comienzos del año.
Con ese panorama, en el mercado financiero estiman que el Gobierno tendría margen suficiente para renovar todos los vencimientos sin necesidad de ofrecer tasas más altas que las que ya se negocian entre inversores. En otras palabras, el Tesoro podría cubrir el total de los compromisos que llegan a su vencimiento sin tener que convalidar un costo adicional.
El equipo económico se mueve, de todos modos, en un terreno delicado. La estrategia busca sostener condiciones financieras relativamente estables al mismo tiempo que intenta apuntalar la actividad económica, especialmente en sectores vinculados a la industria.
En ese equilibrio, la calma que se viene observando en el mercado cambiario juega un papel clave. La estabilidad del dólar permitió que las tasas de interés se mantengan en niveles más bajos que los que se veían meses atrás, algo que el Gobierno considera fundamental para impulsar el crédito y la inversión.
Si ese escenario se mantiene, la apuesta oficial es que el financiamiento en pesos continúe funcionando sin sobresaltos en los próximos meses. Para el Ministerio de Economía, sostener esa dinámica resulta central para evitar presiones adicionales sobre el tipo de cambio y para seguir ordenando las cuentas públicas.
En definitiva, la licitación de este jueves será una prueba importante para medir cómo responde el mercado en este nuevo contexto financiero. Si el Tesoro logra renovar todos sus compromisos sin subir las tasas, el Gobierno sumará una señal de estabilidad en un momento en el que intenta consolidar la confianza en el rumbo económico
