La Agencia Internacional de Energía propone liberar reservas estratégicas para frenar el salto del petróleo
La propuesta se discutió durante reuniones de emergencia entre funcionarios de energía de las principales economías del mundo y se espera que también sea evaluada por los líderes del G7.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
La Agencia Internacional de Energía (IEA) propuso liberar una cantidad récord de petróleo de las reservas estratégicas globales con el objetivo de estabilizar el mercado energético tras la fuerte suba de los precios del crudo provocada por el conflicto en Medio Oriente.
La iniciativa contempla una liberación coordinada de entre 300 millones y 400 millones de barriles provenientes de los stock de emergencia que mantienen los países miembros de la organización. Si se concreta, se trataría de la mayor liberación de reservas de petróleo en la historia de la IEA.
El plan surge como respuesta a las fuertes disrupciones en el suministro energético global, en particular por los problemas en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo. Las tensiones militares en la región afectaron el transporte marítimo y generaron temor a una interrupción prolongada de la oferta global.
El volumen propuesto supera ampliamente el último gran operativo coordinado por la IEA, cuando los países miembros liberaron 182 millones de barriles en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania y el shock energético que siguió a ese conflicto.
La propuesta se discutió durante reuniones de emergencia entre funcionarios de energía de las principales economías del mundo y se espera que también sea evaluada por los líderes del G7. El objetivo central es reducir la volatilidad del mercado y evitar que los precios del petróleo se disparen aún más.
En las últimas semanas, la tensión geopolítica en Medio Oriente llevó al crudo a superar los USD 100 por barril, alimentando temores de un nuevo shock inflacionario a nivel global. La liberación de reservas busca aumentar temporalmente la oferta disponible para equilibrar el mercado.
Algunos países comenzaron incluso a tomar medidas anticipadas. Japón, por ejemplo, anunció que liberará parte de sus reservas antes de que se concrete una decisión formal coordinada por la IEA, con el objetivo de aliviar la presión sobre los mercados energéticos.
Actualmente, los países miembros de la agencia poseen más de 1.200 millones de barriles en reservas estratégicas públicas, además de alrededor de 600 millones de barriles adicionales almacenados por la industria bajo mandato gubernamental, lo que constituye uno de los principales mecanismos globales de seguridad energética.
Sin embargo, algunos analistas advierten que el impacto de la medida dependerá de la velocidad con la que se liberen los barriles al mercado, ya que las interrupciones en el suministro vinculadas al conflicto podrían alcanzar volúmenes mucho mayores.
