Prat-Gay cruzó al Gobierno: “no hay ninguna garantía de que esto termine bien”

El exministro de Economía expuso en ExpoEFI y marcó fuertes diferencias con el diagnóstico oficial: cuestionó la falta de un plan financiero claro y advirtió sobre riesgos fiscales y monetarios.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

En el mismo escenario donde el equipo económico defendió el rumbo, Alfonso Prat-Gay salió a poner un contrapunto fuerte al discurso oficial. Durante su exposición en ExpoEFI, el exfuncionario lanzó un diagnóstico crítico sobre el programa del gobierno de Javier Milei y advirtió que el esquema actual no ofrece certezas de éxito.

 

“Estamos en mitad del río en un proceso de cambio muy fuerte, que esperemos que termine bien, pero no hay ninguna garantía de que termine bien”, dijo, al describir el momento económico. Prat-Gay, que fue ministro durante la gestión de Mauricio Macri, también conoce de cerca al actual equipo: fue jefe de Luis Caputo y de Santiago Bausili.

 

Para el economista, el punto más flojo del programa pasa por la falta de crecimiento, un factor que —según planteó— condiciona todo lo demás. En el plano político, advirtió que sin mejoras concretas en la vida cotidiana el respaldo social se va desgastando. “No se le puede pedir a la gente sacrificio toda la vida. Tiene que haber mejoras en la calidad de vida, es lo que está haciendo clic ahora cuando uno ve las encuestas”, señaló. Y agregó: “Si la reacción del Gobierno ante ese aparente cambio de humor es seguir insultando, no está tomando nota.”

 

El segundo eje de su crítica apuntó al frente fiscal. Prat-Gay sostuvo que la caída de la recaudación, producto de una economía que no termina de arrancar, pone en jaque el principal sostén del modelo. “La manta sagrada del Gobierno es el ancla fiscal, pero está amenazada con menor recaudación. Si el Gobierno la mantiene, tiene que bajar el gasto, y eso repercute en las perspectivas de crecimiento”. Según explicó, se trata de un círculo difícil de romper.

 

También puso el foco en la cuestión monetaria. Para el exministro, sin crecimiento no hay demanda de dinero, y sin esa demanda el proceso de remonetización pierde fuerza, lo que termina afectando la consistencia general del programa. Es una lógica que, según recordó, ya había planteado semanas atrás en otros ámbitos.

 

Otro punto central fue lo que definió como una contradicción del modelo actual: un Gobierno que exhibe disciplina fiscal, pero que no logra recuperar el acceso al crédito externo ni bajar el riesgo país a niveles más cómodos. “El inversor externo mira eso y no está tan seguro de invertir si no le explican cómo van refinanciando y renovando la deuda”, afirmó. Y fue directo al punto: “El Gobierno tiene un programa económico que no tiene un plan financiero”.

 

En ese sentido, consideró que la falta de una hoja de ruta clara en materia financiera explica por qué la confianza todavía no termina de consolidarse, tanto puertas adentro como en el exterior. Para Prat-Gay, esa incertidumbre también incide en la debilidad de la demanda de dinero.

 

El economista también dejó una crítica política. Cuestionó el foco del presidente en debates teóricos en lugar de la gestión concreta. “El presidente Milei ayer habló de la teoría del pensamiento económico cuando estaría bueno que se ocupe mejor de otras cosas. En vez de pelearse con quien no resuelve nada, mejor que ponga el foco en cómo va a crecer el país de manera sostenida”, planteó. Y advirtió que el impulso de sectores como la minería no alcanza si las actividades que más empleo generan siguen golpeadas.

En clave institucional, Prat-Gay apuntó al funcionamiento del Banco Central. Recordó que el Gobierno no avanzó con cambios en su carta orgánica, pese a las promesas iniciales. “Dijo que iba a eliminar el BCRA y terminó usando el mismo esquema de la carta orgánica que modificó Cristina Kirchner. Hoy Bausili opera bajo una carta orgánica de Cristina Kirchner”, afirmó, en referencia a Cristina Fernández de Kirchner.

 

Como alternativa, propuso volver a un esquema que garantice mayor independencia del organismo. “Crecí en un esquema donde el ministro y el presidente del BCRA se pelean, porque son tareas totalmente diferentes”, sostuvo, al reivindicar un modelo con mayor equilibrio institucional.

 

Más allá de las críticas, el planteo de Prat-Gay deja sobre la mesa una discusión de fondo: hasta qué punto el ajuste fiscal alcanza por sí solo para estabilizar la economía si no viene acompañado por una recuperación sostenida de la actividad. En ese punto, su diagnóstico choca de frente con el optimismo que viene mostrando el oficialismo.

 

En el mercado, estas diferencias no pasan desapercibidas. Mientras el Gobierno apuesta a que la estabilidad macro termine derramando en crecimiento, voces como la de Prat-Gay advierten que sin un plan financiero claro y sin señales más concretas de reactivación, el proceso puede quedar a mitad de camino. La tensión entre esas dos miradas, por ahora, sigue abierta.

 

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