AméricaAsia|03 de diciembre de 2021

Se tensa la relación entre Wall Street y China: Didi quiere dejar de cotizar en Nueva York

Didi, el Uber chino, dejará de cotizar en Nueva York y volverá a su lugar natal.

Por redacción

 

La larga relación entre China y Wall Street cada día está más tirante y hoy se le suma un nuevo capítulo a esta interminable saga.

 

Didi, una empresa de 39.000 millones de dólares que es la respuesta china a Uber, la cual recaudó 4.400 millones de dólares en su salida a la bolsa en Nueva York, tomó la determinante decisión de abandonar inmediatamente la cotización en la Bolsa estadounidense.

 

Según The New York Times, la abrupta decisión de Didi de abandonar la bolsa pone de manifiesto una cruda realidad para Wall Street: "China ya no la necesita. La segunda economía del mundo tiene mucho dinero propio y pocos problemas para atraer más de otros lugares. Los amigos de China en Wall Street han perdido su influencia en Washington en un momento en que la desconfianza en las intenciones de Pekín es muy grande".

 

China, por su parte, cuenta con Hong Kong, que sigue siendo una capital financiera y ahora Didi allanó el camino para que los inversores que compraron acciones en la bolsa de Nueva York puedan canjearlas por las que en un futuro se espera que se negocien en Hong Kong.

 

Cabe aclarar que hay pocas empresas chinas que comenzaron a cotizar en Estados Unidos desde la oferta pública de Didi y la posterior represión reguladora de la empresa por parte de Pekín.

 

Los rumores indican que los reguladores chinos están buscando la forma de limitar las cotizaciones chinas en Estados Unidos. David Webb, ex banquero e inversor de larga data en Hong Kong, dijo al Wall Street Journal que China quiere que sus empresas estén a poca distancia: "Todo forma parte de un plan del gobierno continental para "traerlas a casa" y desvincularse de la regulación estadounidense".

 

Con la noticia, el precio de las acciones de Didi se hundió un 18%, después de haber subido inicialmente hasta un 14% en las operaciones previas al mercado estadounidense (pre-market). Las acciones de Didi Global perdieron más del 40% de su valor desde su debut en el mercado estadounidense.

 

En respuesta, Didi dijo en un comunicado que la compañía "se esforzará por rectificar cualquier problema, mejorar su conciencia de prevención de riesgos y sus capacidades tecnológicas, proteger la privacidad y la seguridad de los datos de los usuarios, y seguir proporcionando servicios seguros y convenientes a sus usuarios".

 

Neil Campling, analista global de TMT de Mirabaud Equity Research, dijo en CNBC que "a pesar de que las acciones estadounidenses se pueden negociar libremente cuando cotizan en la bolsa de HK, creemos que esta medida puede ser la gota que colma el vaso para muchos inversores, que buscarán reducir sus pérdidas".

 

La tendencia China a atacar a las empresas tecnológicas ya es algo conocido en el mercado. La represión comenzó con el fundador de Alibaba, Jack Ma, y su empresa de tecnología financiera, Ant Group, cuya oferta pública de venta fue suspendida a finales del año pasado tras los comentarios críticos del multimillonario tecnológico chino sobre los reguladores y funcionarios públicos.

 

La ofensiva tecnológica del Partido Comunista Chino no se detuvo ahí sino que se trasladó a otros ámbitos, incluido el de los viajes en auto. Tan solo dos días después de su debut en la Bolsa, Didi fue objeto de una revisión por parte de la agencia cibernética de Pekín. Una semana después, las autoridades obligaron a las tiendas de aplicaciones chinas que retiraran la aplicación de Didi.

 

El tema en boga que buscan censurar los funcionarios de China es justamente el del manejo de datos. Al sector público no le agrada que las grandes compañías tengan tanta información sobre las personas, lo que aumenta el poder de control sobre ellas, y por ello buscan censurar a cualquier compañía que obtenga gran cantidad de ellos.