YPF: la Justicia de Nueva York frena el caso y le da aire a la Argentina
La Cámara del Segundo Circuito suspendió todas las apelaciones vinculadas a la expropiación de 2012. Se cayó una audiencia clave y, por ahora, queda en pausa cualquier intento de avanzar contra activos del país.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dio este lunes un nuevo paso que juega a favor de la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF en 2012. En una decisión relevante, el tribunal resolvió suspender todas las apelaciones vinculadas al caso, al considerar que, tras el fallo reciente que dejó sin efecto la condena por unos US$ 16.000 millones más intereses, no tiene sentido seguir tratando reclamos relacionados.
Como consecuencia directa, se canceló la audiencia que estaba prevista para este jueves. En esa instancia, Burford —el fondo que financia a los demandantes— iba a insistir con uno de sus pedidos históricos: avanzar con la transferencia de acciones de YPF como forma de cobrar la sentencia y eventualmente embargar activos.
El exprocurador del Tesoro y especialista en el tema, Sebastián Soler, explicó que la Cámara decidió “dejar en suspenso todas las demás apelaciones relativas al caso”, incluyendo, por ejemplo, la que había presentado la Argentina contra la orden de la jueza Loretta Preska de entregar acciones de la petrolera. En otras palabras, todo queda en pausa hasta que el fallo principal quede firme.
Si bien se frenan otras apelaciones, el fondo aún puede avanzar con un recurso conocido como hearing en banc, un mecanismo excepcional mediante el cual solicita que todos los jueces del tribunal revisen el caso. Es un paso previo a una eventual presentación ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
En principio, Burford tenía 14 días corridos desde la sentencia para hacer ese planteo, un plazo que ya venció. Sin embargo, pidió una prórroga de 28 días adicionales, hasta el 8 de mayo, para preparar mejor la presentación.
Según argumentó en su escrito, el abogado principal del caso, Paul Clement, enfrenta “obligaciones profesionales y personales” en las próximas semanas que le dificultan cumplir con los tiempos originales. Ahora será la propia Cámara la que decida si le concede o no esa extensión. Todo indica que Burford lleva todas las de perder una vez más en este nuevo capitulo.
