Consumo: leve rebote en marzo, pero todavía no alcanza para revertir la caída anual

El gasto de los hogares mostró una mejora mensual del 0,7%, aunque sigue por debajo del nivel de hace un año. En el primer trimestre, el consumo acumula una baja del 2%.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El consumo en la Argentina empieza a dar algunas señales de recuperación, aunque todavía con fragilidad. Según el último informe del Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo (ICP-UP), en marzo de 2026 el gasto de los hogares subió 0,7% respecto a febrero, marcando un pequeño rebote tras meses de altibajos.

 

Sin embargo, cuando se amplía la mirada, el panorama sigue siendo más bien frío: en la comparación interanual, el índice cayó 2,6%, y en el acumulado del primer trimestre registra una contracción del 2% frente al mismo período de 2025. Es decir, hay repunte en el margen, pero todavía lejos de una recuperación sólida.

 

El dato positivo es que, con esta mejora, el consumo volvió a niveles similares a los de octubre del año pasado, dejando atrás parte de la caída que se había profundizado hacia fines de 2025. Aun así, el nivel actual sigue por debajo del registrado un año atrás, aunque se mantiene por encima de los valores que se veían entre 2018 y 2024.

 

Cuando se baja al detalle, aparece un escenario bastante heterogéneo. Algunos indicadores generales empiezan a mostrar cierta estabilización: la recaudación del IVA en términos reales creció levemente en marzo (0,3% interanual) después de varios meses en rojo, mientras que el crédito al consumo sigue en expansión, pero perdiendo velocidad. Por ejemplo, las compras con tarjeta crecieron apenas 3,2% interanual, muy lejos de los aumentos de dos dígitos que se veían durante 2025.

En los bienes durables también hay contrastes claros. El mercado automotor dejó de caer y se mantuvo prácticamente sin cambios en marzo, mientras que las motos siguen en fuerte crecimiento, con un salto interanual del 55,4%. En cambio, el sector inmobiliario continúa débil, con caída en las escrituras, y los créditos hipotecarios muestran una desaceleración respecto del boom del año pasado.

 

El consumo masivo, por su parte, sigue siendo uno de los puntos más flojos. Las ventas de carne —tanto vacuna como aviar— volvieron a caer en términos interanuales, y el expendio de combustibles se estancó. Son señales claras de que el bolsillo sigue ajustado en lo cotidiano.

 

En servicios, el panorama es mixto. Algunos rubros vinculados a la gastronomía empezaron a mostrar leves mejoras, mientras que el entretenimiento y los gastos en esparcimiento siguen rezagados. Algo similar ocurre con los bienes semidurables: hay repuntes puntuales, como en jugueterías o indumentaria en shoppings, pero sin una tendencia firme todavía.

 

En este contexto, el dato de marzo deja una lectura clara: el consumo podría estar encontrando un piso, pero todavía no hay señales contundentes de recuperación. La mejora mensual es una buena noticia, aunque insuficiente para compensar la caída acumulada que arrastra el arranque del año.

 

De cara a los próximos meses, la clave va a estar en si esta leve recuperación logra sostenerse y, sobre todo, en qué medida el ingreso real de los hogares acompaña. Sin una recomposición más clara del poder adquisitivo, es difícil que el consumo termine de despegar y deje atrás la dinámica irregular que viene mostrando.

 

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