Inflación de abril: el IPC fue de 2,6% y el Gobierno festeja una desaceleración clave

La inflación de abril en la Argentina fue del 2,6%, según el dato difundido por el INDEC, marcando una desaceleración respecto del 3,4% registrado en marzo y convirtiéndose en el índice mensual más bajo en casi un año. 

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

La inflación de abril en la Argentina fue del 2,6%, según el dato difundido por el INDEC, marcando una desaceleración respecto del 3,4% registrado en marzo y convirtiéndose en el índice mensual más bajo en casi un año. El número estuvo en línea con lo que venían proyectando las principales consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.

 

La baja del IPC llega después de varios meses en los que la inflación había vuelto a mostrar una tendencia ascendente, especialmente impulsada por alimentos, combustibles, educación y tarifas. En marzo, la suba había generado preocupación porque representó el décimo mes consecutivo de aceleración inflacionaria.

 

En abril, en cambio, distintos relevamientos detectaron una moderación en alimentos y bebidas, un rubro clave por su peso dentro del índice general. Consultoras como Analytica, EcoGo, C&T y Orlando Ferreres ya venían estimando una inflación en torno al 2,4%-2,8%.

 

El Gobierno nacional interpretó el dato como una señal de consolidación del proceso de desinflación impulsado por el fuerte ajuste fiscal, el freno a la emisión monetaria y la estabilidad cambiaria relativa. Desde el Ministerio de Economía sostienen que la combinación de superávit fiscal y política monetaria restrictiva sigue siendo el principal ancla para los precios.

Sin embargo, economistas y consultoras advierten que todavía existen factores de presión para los próximos meses. Entre ellos aparecen los aumentos pendientes en tarifas, combustibles y algunos servicios regulados, además de la volatilidad internacional derivada del conflicto en Medio Oriente y el impacto sobre la energía.

 

También persiste otra preocupación: aunque la inflación desacelera, el consumo masivo continúa mostrando debilidad y los salarios siguen corriendo por detrás de los precios en varios sectores. Algunos informes privados señalan que la caída del consumo ayuda a moderar los aumentos, pero al costo de una economía todavía muy fría.

 

Con el 2,6% de abril, la inflación acumulada en el primer cuatrimestre de 2026 ronda el 12%, mientras que la variación interanual se mantiene por encima del 30%.

 

En el mercado financiero, el dato fue recibido como una señal positiva, especialmente para los bonos en pesos y las expectativas de tasas de interés. Los analistas ahora miran de cerca mayo, mes en el que podría verse nuevamente presión por ajustes de precios regulados y combustibles.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?