El tomate redondo subió casi 93% en enero de 2026

La categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas fue la que más aumentó en el IPC de enero con un 4,7%. La inflación acumuló 32,4% interanual, según informó el INDEC.

En enero de 2026, la inflación en Argentina se aceleró por quinto mes consecutivo, registrando un incremento del 2,9% respecto a diciembre y un acumulado interanual del 32,4%, según datos oficiales del INDEC. Dentro de las categorías que más impactaron en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), los alimentos y bebidas no alcohólicas destacaron con una suba del 4,7% durante el primer mes del año.

 

El producto que experimentó el aumento más pronunciado fue el tomate redondo, cuyo precio se disparó un 92,6%, pasando de $1.460 a $2.812 por kilo en un mes. Por el contrario, la banana se destacó como uno de los alimentos que redujo su valor, con una baja del 8,2%.

 

Además del tomate, otros alimentos que registraron importantes incrementos en enero fueron la naranja (30,1%), la papa (29,6%), la lechuga (21,1%) y la manzana deliciosa (18,6%). El aumento en productos estacionales alcanzó un 5,7%, superando tanto al IPC Núcleo (2,6%) como a los precios regulados (2,4%). En el Gran Buenos Aires, verduras, tubérculos y legumbres subieron un 28%, destacándose el tomate como un fruto típico del verano que impulsó esta tendencia.

 

Otros alimentos con incrementos superiores a la inflación general incluyen el filet de merluza fresco con un aumento del 12,8%, pollo entero (8,9%), hamburguesas congeladas (6%), jamón cocido (5,9%) y galletitas de agua (5,7%). También subieron el kilo de asado (5,6%), zapallo anco (4,9%), manteca (4,6%), leche en polvo entera (4,3%) y aceite de girasol (3,9%). Por su parte, algunos productos esenciales como el kilo de azúcar mantuvieron su precio en línea con la inflación general, con un aumento del 2,9%.

 

En cuanto a las bajas, además de la banana, otros alimentos que disminuyeron su costo en enero fueron los huevos (-2,4%), la batata (-2,1%), la cebolla (-0,6%) y la harina de trigo común (-0,4%). Varios productos alimenticios aumentaron por debajo de la inflación general, entre ellos el arroz blanco simple (0,6%), queso cremoso (0,9%), pan de mesa (1%), yogurt firme (1%), limón (1,6%) y queso pategrás (1,9%). También subieron moderadamente los fideos secos tipo guiseros (2%), dulce de leche (2,1%), polvo para flan (2,2%), sal fina (2,3%), leche entera fresca (2,4%) y pan francés tipo flauta (2,4%).

 

Dentro de las bebidas no alcohólicas, todas mantuvieron aumentos por debajo de la inflación general: café molido (1,6%), agua sin gas (1,5%), yerba (1,4%) y gaseosas (1,2%). En el segmento de bebidas alcohólicas, la cerveza fue la que más subió con un 3,2%, mientras que el vino apenas aumentó un 0,4%.

 

Por último, algunos productos de higiene personal y limpieza mostraron incrementos significativos, como el desodorante (5,4%), jabón de tocador (4,4%) y algodón (2,9%). En cambio, el champú (1,3%), jabón en polvo para lavar ropa (0,8%), jabón blanco (0,7%) y lavandina (0,6%) tuvieron alzas moderadas, mientras que los pañales descartables (-1,6%) y el detergente líquido (-0,8%) registraron bajas.

 

El aumento del tomate responde a factores climáticos que afectaron la producción, mientras que la baja en la banana se atribuye a una mayor oferta y mejores condiciones de importación. Estos movimientos reflejan la volatilidad en el mercado de alimentos frescos.

 

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