La UTA amenaza con paro de colectivos el miércoles 11 de febrero

La Unión Tranviarios Automotor advierte que suspenderá el servicio en el interior del país si los empresarios no depositan los sueldos el 10 de febrero. La medida se enmarca en reclamos salariales y la movilización de la CGT contra la reforma laboral.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció la posible realización de un paro de colectivos en el interior del país para el miércoles 11 de febrero, condicionado al pago de los salarios por parte de los empresarios. Si el martes 10 no se depositan los sueldos, la medida se aplicará en todas las provincias fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

 

En un comunicado oficial, la UTA explicó que en las provincias donde no hay un plan de acción definido, la situación se evalúa desde un punto de vista financiero. Los empresarios provinciales alegan escasez de recursos, aunque los pasajes en esas zonas son más caros comparados con los del AMBA. La organización sindical busca preservar la paz social, pero advirtió que si no se cumplen los acuerdos salariales previstos para el 10 de febrero en el AMBA, el paro se extenderá a todo el interior al día siguiente.

 

Por otra parte, la UTA manifestó su apoyo a la movilización general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral, pero aclaró que no se sumará al paro convocado por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que incluye un cese de actividades desde las 13 horas en sectores como el aéreo, marítimo, portuario y subterráneos. En cuanto al subte, la huelga será desde las 21 hasta el final de la jornada. Por lo tanto, los colectivos no dejarán de circular, salvo que no se efectúe el pago de salarios.

 

La CGT confirmó una movilización masiva al Congreso Nacional para el miércoles 11 de febrero, coincidiendo con el debate en el Senado sobre la reforma laboral. Jorge Sola, secretario general del Seguro y dirigente de la CGT, calificó la protesta como “contundente y multitudinaria”. Además, se llevarán a cabo manifestaciones similares en las casas de gobierno de varias provincias, expresando el rechazo al proyecto que consideran perjudicial para los derechos laborales.

 

Entre los puntos del proyecto que generan rechazo en la CGT están la flexibilización de las contrataciones y despidos, las limitaciones al derecho de huelga, el debilitamiento de los sindicatos, la posible extensión de la jornada laboral hasta 12 horas, el fin de la “ultraactividad” y la creación del Fondo de Cese Laboral (FAL) para reemplazar las indemnizaciones tradicionales, financiado por la Anses. Si bien la CGT decidió no convocar por ahora a una huelga general, esta opción no está descartada para presionar si el proyecto avanza en la Cámara de Diputados.

 

Las negociaciones continúan esta semana, pero la falta de avances aumenta la tensión. La UTA insiste en que el pago puntual es vital para evitar el paro, que afectaría a miles de usuarios y complicaría la movilidad en varias provincias.

 

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