Cuánto cuesta llenar el changuito y cómo varían los precios de alimentos entre provincias argentinas
Un estudio privado revela fuertes diferencias regionales en el costo de una canasta básica de alimentos para una familia tipo, con subas dispares en enero y vínculos claros con los ingresos formales.
En enero, el costo de llenar el changuito del supermercado para una familia tipo mostró variaciones según la provincia, según un relevamiento privado realizado por la consultora Analytica. Este informe mide una canasta representativa de alimentos y bebidas que refleja el consumo mensual de dos adultos y dos menores, con productos de primeras marcas y cantidades estandarizadas para garantizar la comparabilidad interprovincial.
El estudio indicó que las provincias con mayores aumentos en el costo del changuito fueron Chubut y Entre Ríos, con subas del 3%. El interior de Buenos Aires también registró un incremento del 2,9%. Contrariamente, La Rioja y Catamarca tuvieron los aumentos más bajos, con 1,1% y 0,9%, respectivamente, marcando un contraste regional dentro de un mismo mes.
Entre los productos con mayores incrementos, el aceite de girasol subió entre el 3% y el 5% en la mayoría de las provincias, con excepciones como Córdoba (1,9%) y Santa Cruz (2,4%). Las hamburguesas aumentaron entre un 4% y 7% a nivel nacional, mientras que las salchichas tuvieron subas más moderadas, del 2% al 4%. Por otro lado, el precio de la docena de huevos permaneció estable en la mayoría de las jurisdicciones, con una baja del 1,3% en la Ciudad de Buenos Aires.
En términos absolutos, Santa Cruz presentó el changuito más caro, con un valor de $911.587. Le siguieron provincias patagónicas como Chubut ($903.640), Tierra del Fuego ($891.399), Río Negro ($887.034) y Neuquén ($867.078). En contraste, las compras más accesibles se detectaron en Misiones ($798.252), La Rioja ($807.716) y Chaco ($808.958), reflejando marcadas diferencias en el acceso a bienes básicos.
Al comparar con diciembre, Formosa lideró los aumentos absolutos con una suba de $30.481, seguida muy de cerca por Tierra del Fuego ($30.414) y Chubut ($27.065). En cambio, algunas provincias evidenciaron disminuciones nominales en el costo del changuito, como La Rioja (-$55), Salta (-$941), Corrientes (-$1.879), Catamarca (-$2.295), San Juan (-$5.373) y Misiones (-$16.849).
El informe destacó la relación entre la dispersión de precios y el costo de vida regional. En la Patagonia, donde se registran los changuitos más caros, los salarios promedio en el sector privado formal también son altos. Santa Cruz, con el changuito más costoso, ocupa el segundo lugar en remuneraciones privadas, detrás de Neuquén. Allí, el costo del changuito representa el 15,7% de la suma de dos salarios privados registrados, aumentando 0,1 puntos porcentuales respecto al mes anterior.
Por el contrario, en el noreste argentino los precios son más bajos pero los salarios promedio también lo son, lo que hace que el changuito represente el 29,7% de dos salarios privados combinados. Pese a esta proporción mayor, el ratio mejoró 0,5 puntos porcentuales frente al mes previo, en línea con datos de la Encuesta Nacional de Hogares 2017/18, que reflejaba un mayor peso del gasto en alimentos dentro del presupuesto familiar en esas provincias.
El relevamiento se basó en precios online y mantuvo una canasta homogénea para todas las provincias, con los mismos productos, marcas y presentaciones, para evaluar variaciones territoriales con un criterio uniforme. Esta metodología permite aportar una visión detallada sobre las diferencias regionales en el costo de bienes básicos en el país.
Los datos evidencian que las disparidades en precios y salarios generan distintos niveles de accesibilidad a la canasta básica, impactando directamente en el poder adquisitivo de las familias según su región. Esta brecha regional sigue siendo un desafío para la equidad social. El informe subraya que, pese a las diferencias, en todas las regiones el aumento del changuito supera la inflación general, presionando aún más los ingresos familiares y complicando el acceso a una alimentación adecuada para la clase media.
