Créditos hipotecarios: los bancos bajan las tasas y vuelve a crecer la oferta para comprar una vivienda
La desaceleración de la inflación empieza a abrir espacio para el crédito de largo plazo. Trece bancos ya ofrecen nuevas condiciones para acceder a préstamos hipotecarios, con tasas desde el 6,5% y plazos que llegan hasta 30 años.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La baja de la inflación empieza a generar un escenario diferente para uno de los segmentos que más sufrió durante los últimos años: el crédito hipotecario. Con el IPC de agosto en 1,7%, el sistema financiero comenzó a reforzar su oferta de préstamos para vivienda, mientras las entidades compiten con tasas más bajas y plazos cada vez más extensos.
El Gobierno apuesta a que la recuperación del financiamiento contribuya no solamente a facilitar el acceso a la primera vivienda, sino también a darle mayor movimiento a una economía que todavía busca consolidar su recuperación. En ese esquema, el crédito hipotecario aparece como una herramienta clave por su capacidad de movilizar recursos durante varios años.
Uno de los cambios más importantes se produjo a partir del programa impulsado mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses. La primera licitación permitió distribuir $200.000 millones entre 13 entidades financieras, que deberán canalizar esos fondos hacia nuevas líneas hipotecarias.
Entre las alternativas disponibles, el Banco Hipotecario mantiene una de las opciones más competitivas para quienes cobran su sueldo en la entidad. La tasa parte del 7,5%, con financiación de hasta 15 años y un monto máximo cercano a los USD 170.000.
El Banco Ciudad, en tanto, incorporó una línea especial con una tasa del 6,5% para la compra de primera vivienda, que cuenta con un subsidio del Gobierno porteño. El programa establece determinadas condiciones sobre el inmueble: una superficie máxima de 80 metros cuadrados y un valor de referencia de USD 2.800 por metro cuadrado.
La entidad también conserva sus alternativas tradicionales: una tasa del 7,5% para primera vivienda y otra del 9,5% para quienes compren una propiedad bajo otras condiciones. En los tres casos, el plazo puede extenderse hasta 25 años.
En el interior del país también hubo movimientos. Los bancos que integran el Grupo Petersen —Santa Fe, Entre Ríos, San Juan y Santa Cruz— redujeron el costo de sus créditos y comenzaron a ofrecer préstamos a UVA + 7,5% para primera vivienda.
La nueva propuesta permite solicitar hasta 150.000 UVAs, equivalentes actualmente a unos USD 208.860, y contempla plazos de entre 15 y 20 años. Además, el trámite puede realizarse completamente de manera digital y está dirigido a clientes que acrediten sus haberes en alguna de las entidades del grupo.
El Banco Nación se mantiene entre las entidades con menor tasa del mercado. Para quienes cobran su salario allí, ofrece una tasa del 6,7%, con financiación que puede extenderse hasta 30 años y un monto máximo cercano a los USD 216.000.
Banco Macro también volvió a mover sus números. Después de haber reducido previamente el costo de sus préstamos, llevó nuevamente la tasa al 7,5% para clientes con cuenta sueldo. El plazo alcanza los 20 años y no establece un tope de monto.
Banco Galicia se sumó a la competencia con una tasa del 7,5% para quienes acreditan sus haberes, también con un período máximo de 20 años.
Banco Patagonia, por su parte, redujo el costo de sus préstamos desde el 9,25% hasta el 8,5%. En este caso, el plazo puede llegar a los 30 años.
Credicoop ofrece una tasa del 7,5% para clientes con cuenta sueldo y del 9% para el resto. Sus préstamos pueden extenderse hasta 20 años y tienen un límite de USD 141.000.
Más allá de la tasa anunciada, la posibilidad de obtener un hipotecario depende de los requisitos que establece cada banco. Uno de los principales filtros es el ingreso mínimo necesario para afrontar la cuota.
El Banco Hipotecario, por ejemplo, establece como requisito un ingreso equivalente a 2,2 salarios mínimos, vitales y móviles. ICBC, en cambio, fija un ingreso mínimo de $1.000.000.
En muchos casos existe la posibilidad de complementar los ingresos del solicitante con los de su cónyuge o conviviente. Algunas entidades son incluso más flexibles.
El Banco Ciudad permite incorporar ingresos de integrantes del grupo familiar conviviente, mientras que Comafi contempla la posibilidad de sumar hasta cuatro miembros de la familia para alcanzar el nivel de ingresos requerido.
El mecanismo diseñado a través del FGS busca justamente ampliar la capacidad del sistema financiero para otorgar préstamos de largo plazo. Para eso, el programa licitó depósitos a plazo fijo entre los bancos participantes, con la condición de que esos recursos sean destinados al financiamiento hipotecario.
La primera operación ya distribuyó $200.000 millones y forma parte de un esquema que contempla diez licitaciones.
El desafío ahora será comprobar cuánto de esa mayor disponibilidad de fondos termina llegando efectivamente a los hogares. Con una inflación que comienza a ubicarse en niveles más bajos, tasas que se reducen y plazos que llegan en algunos casos a tres décadas, los bancos vuelven a poner al crédito hipotecario en el centro de la escena.
