Donald Trump anuncia la eliminación del arancel del 15% al whisky irlandés
El presidente de Estados Unidos confirmó la retirada de los impuestos a la importación del whisky irlandés tras reclamos de la Irish Whiskey Association y consultas durante el Irish Open.
En un anuncio realizado durante la ceremonia de premiación del Irish Open, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que retirará el arancel del 15% que gravaba al whisky irlandés. La decisión responde a solicitudes tanto del público como de golfistas presentes, además del reclamo formal de la Irish Whiskey Association.
Trump expresó: "En nombre de Estados Unidos de América, voy a retirar los aranceles al whisky irlandés", destacando que numerosos asistentes al torneo le habían insistido para que tomara esta medida. Actualmente, el whisky irlandés estaba sujeto a un arancel del 15% impuesto a las importaciones provenientes de la Unión Europea. En mayo, el mandatario ya había anunciado la eliminación de tasas para el whisky del Reino Unido, beneficiando especialmente a las producciones escocesas y a las bebidas destiladas en Irlanda del Norte.
El anuncio de Trump generó reacciones mixtas entre el público, con abucheos y vítores durante el evento. La Irish Whiskey Association había solicitado previamente la eliminación de estos aranceles, argumentando que esta medida favorecería a las distribuidoras estadounidenses y reduciría la incertidumbre en el mercado. Hasta el momento, no se han especificado detalles sobre la fecha en que entrará en vigor esta exención arancelaria para el whisky irlandés.
En abril, tras la visita del rey Carlos III y la reina Camila a la Casa Blanca, Trump anunció una exención similar para el whisky del Reino Unido. "El rey y la reina consiguieron que hiciera algo que nadie más había logrado, casi sin pedirlo", afirmó el presidente en sus redes sociales. Posteriormente, la Scotch Whisky Association confirmó la implementación formal de la política de arancel cero para ese sector.
La medida busca fortalecer las relaciones comerciales con Irlanda y apoyar a la industria local, afectada por las tensiones arancelarias recientes. Se espera que esta decisión impulse las exportaciones y beneficie a consumidores y productores por igual. La decisión también podría abrir la puerta a futuras negociaciones comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea, en un contexto de creciente diálogo para reducir barreras y fomentar el comercio bilateral.
