La bomba de deuda de EE. UU.: por qué crecer ya no es suficiente
La deuda nacional estadounidense alcanzó los USD 36,2 billones en los últimos años y ya supera ampliamente el tamaño de la economía.
Por redacción
Estados Unidos enfrenta un problema fiscal que difícilmente pueda resolverse únicamente con una economía más dinámica.
La deuda nacional estadounidense alcanzó los USD 36,2 billones en los últimos años y ya supera ampliamente el tamaño de la economía. La relación entre deuda y PBI llegó al 123% en el ejercicio fiscal 2024, frente al 121% registrado en 2023 y cerca del máximo de 126% alcanzado durante la pandemia en 2020.
El problema continúa agravándose porque el Gobierno mantiene déficits elevados. Durante el ejercicio fiscal 2025, el Estado federal gastó USD 624.000 millones más de lo que recaudó, una diferencia que debe financiarse mediante nuevo endeudamiento. A esto se suma el incremento del costo de los intereses, producto del período de tasas elevadas.
Para Kent Smetters, profesor de Wharton y uno de los especialistas detrás del Penn Wharton Budget Model, confiar exclusivamente en el crecimiento económico para solucionar el desequilibrio fiscal es un error. “Es un mito que podamos crecer para salir de este problema”, sostuvo.
El argumento es que incluso una economía más productiva no necesariamente reduce el gasto federal. Muchos de los principales programas sociales están vinculados a variables como los salarios o la inflación, por lo que sus desembolsos aumentan a medida que crece la economía.
El equipo de Wharton elaboró un escenario de reformas que contempla 13 cambios tributarios y de gasto. Si fueran implementados, podrían reducir el déficit en aproximadamente USD 10 billones durante una década y generar hasta USD 59 billones de ingresos netos hacia 2054.
Entre las medidas aparecen una simplificación del sistema tributario, restricciones a determinadas deducciones y la posibilidad de gravar las ganancias de capital y los dividendos a tasas similares a las de los ingresos ordinarios.
También se plantean cambios políticamente sensibles en los programas sociales, como elevar gradualmente hasta los 70 años la edad para acceder al beneficio completo de la Seguridad Social y llevar a 67 años la edad de elegibilidad para Medicare.
La reforma sanitaria tendría un papel central. Según Smetters, sin modificaciones importantes, la proporción de estadounidenses sin seguro podría subir del 10% al 20% en las próximas décadas, aumentando todavía más la presión sobre las cuentas públicas.
La inmigración también aparece como parte de la solución. El equipo propone duplicar la cantidad de inmigrantes legales, pero bajo un esquema en el que los nuevos residentes deban contar con un seguro médico privado sin subsidios públicos.
El desafío, sin embargo, no es solamente económico sino político. Incluso con control republicano de la Casa Blanca y el Congreso, varias de estas medidas resultarían difíciles de aprobar. Para Smetters, el objetivo del plan no es imponer una receta única, sino demostrar que reducir la deuda es posible sin provocar una fuerte contracción económica.
