La AIE alerta por una mayor escasez de petróleo y recorta su pronóstico de demanda
La Agencia Internacional de Energía redujo en 940.000 barriles diarios su previsión de demanda para 2026, pero advirtió que la guerra con Irán está afectando aún más a la oferta. El Brent superó los USD 100.
Por redacción
La Agencia Internacional de Energía (AIE) recortó su previsión sobre la demanda mundial de petróleo para 2026 y advirtió que el prolongamiento de la guerra con Irán podría obligar a los consumidores a reducir todavía más su consumo durante los próximos meses, en un contexto marcado por una menor disponibilidad de crudo.
La agencia con sede en París profundizó su estimación de caída de la demanda en 940.000 barriles diarios, hasta alcanzar una disminución de 2,5 millones de barriles diarios. Según la AIE, se trata de la mayor pérdida promedio anual desde 2020, cuando la pandemia de COVID-19 paralizó una parte importante de la economía mundial.
Al mismo tiempo, el organismo retrasó hasta 2027 el regreso del mercado a un escenario de superávit de oferta. La AIE señaló que las reservas mundiales de petróleo se están agotando a un ritmo récord, mientras las existencias comerciales disminuyen rápidamente.
En este contexto, la agencia advirtió que podrían ser necesarias nuevas reducciones de la demanda para equilibrar el mercado si la oferta continúa limitada. El impacto previsto para 2026 tendría una magnitud comparable con las cuatro mayores crisis petroleras de los últimos 60 años.
Los efectos no serían iguales en todos los segmentos. La AIE anticipó que los destilados intermedios, como el diésel, y las materias primas utilizadas por las plantas petroquímicas de Asia serán los más afectados.
Mientras la agencia reduce sus previsiones de consumo, el mercado enfrenta una situación de mayor escasez. El crudo Brent superó esta semana los USD 100 por barril por primera vez desde julio, impulsado por la reanudación de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos.
El viernes, el Brent cotizaba cerca de USD 107 por barril, mientras aumentaban los combates entre milicianos hutíes con base en Yemen y fuerzas respaldadas por Arabia Saudí. La situación incrementó las preocupaciones sobre el transporte de petróleo a través del sur del Mar Rojo.
Según la AIE, la guerra está afectando más al flujo de petróleo que al consumo, lo que está profundizando el déficit global. Los datos más recientes muestran un déficit promedio de aproximadamente 1,7 millones de barriles diarios durante 2026, frente a los 1,3 millones diarios previstos en el informe anterior.
Este cambio implica que las reservas continuaron cayendo durante el cuarto trimestre, en lugar de registrar el pequeño incremento que se esperaba. En agosto, la AIE todavía proyectaba que el mercado volvería al superávit hacia finales de 2026.
El organismo también redujo su previsión de suministro mundial en 1,3 millones de barriles diarios, hasta una pérdida anual de 5,7 millones de barriles diarios, y pospuso la recuperación hasta 2027.
Como resultado, la oferta mundial será inferior a la demanda en aproximadamente 1,75 millones de barriles diarios este año. Entre febrero y agosto, las existencias disminuyeron a un ritmo todavía mayor, de 2,8 millones de barriles diarios.
El escenario combina así una oferta limitada, reservas en descenso y precios elevados. La prolongación del conflicto amenaza con mantener la presión sobre el mercado petrolero y obligar a consumidores y empresas a adaptarse a una disponibilidad cada vez menor.
