Los bonos ponen en jaque a Wall Street: BofA advierte por una posible corrección
Una encuesta de Bloomberg muestra que un rendimiento del bono a 10 años de entre 5% y 5,25% podría desencadenar una caída de 10% en las acciones. La inflación y el endeudamiento elevan la tensión.
Por redacción
La presión sobre los bonos del Tesoro amenaza con trasladarse al mercado accionario. Una encuesta de Bloomberg Markets Pulse mostró que los inversores consideran que un aumento de los rendimientos podría desencadenar una corrección del 10% en las acciones, mientras persisten dudas económicas.
De las 122 personas consultadas, alrededor del 30% afirmó que un rendimiento del bono a 10 años de entre 5% y 5,25% sería suficiente para provocar una caída de 10% desde el máximo bursátil. Otro 22% ubicó el umbral entre 5,25% y 5,5%.
El rendimiento superó el 4,96% el jueves, alcanzando un máximo de tres años. El movimiento coincidió con el petróleo por encima de USD 100 por barril, aumentando los temores de inflación.
Joseph Brusuelas, economista jefe de RSM, sostuvo que el mercado podría acercarse a una corrección anticipada.
Los encuestados identificaron la aceleración de la inflación y las preocupaciones fiscales como las principales amenazas para los bonos en los próximos seis meses. El rendimiento a 10 años aumentó un punto porcentual desde finales de febrero y se encuentra cerca del máximo de aproximadamente 5% registrado a finales de 2023.
El mercado se prepara para una nueva suba de tasas de la Reserva Federal la próxima semana. Kevin Warsh, su nuevo presidente, enfrenta presión para demostrar que controlará una inflación que permanece por encima del objetivo desde 2021. Más del 80% de los participantes considera que una suba formaría parte de un ajuste de mitad de ciclo de una o dos veces, y no del inicio de una serie prolongada.
Hasta ahora, los resultados empresariales ayudaron a compensar el efecto de las tasas elevadas. El S&P 500 permanece cerca de los máximos históricos del mes pasado, pese a haber retrocedido 2% durante los últimos cuatro días.
Los costos de endeudamiento aumentaron por el crecimiento del déficit público y la ola de préstamos destinados a inversiones en inteligencia artificial. La inflación continúa siendo determinante. El Departamento de Trabajo informó que los precios mayoristas aumentaron a un ritmo anual superior al 5% en agosto, antes del incremento del petróleo.
Para los inversores, el riesgo no está solamente en cuánto suben los rendimientos, sino en la velocidad del movimiento. Más de dos tercios de los encuestados señalaron que una suba rápida sería más preocupante que un nivel elevado pero estable.
Andrew Graham, de Jackson Square Capital, sostuvo que los rendimientos podrían probar el máximo de 2023, situado en 4,99%, y dijo que el ritmo resulta más relevante para las acciones.
Las ganancias corporativas siguen ofreciendo respaldo. Según Hitesh Jain, de Yes Securities, el crecimiento esperado de las ganancias del S&P 500 a un año se ubica entre 30% y 35%. El principal riesgo sería que esas proyecciones no se concreten.
Otros estrategas mantienen una visión menos negativa. SMBC estima que entre 4,80% y 5% podría representar un pico de corto plazo para el bono a 10 años, durante varios meses, ante una posible demanda de deuda estadounidense con rendimientos atractivos.
