Alquileres: subieron los monoambientes y las expensas ya pesan casi un cuarto del alquiler
Un informe privado mostró que en mayo los alquileres de monoambientes volvieron a aumentar en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que los departamentos de dos y tres ambientes se mantuvieron sin cambios. Las expensas siguen siendo un gasto cada vez más difícil de afrontar.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires mostraron en mayo un comportamiento dispar según el tamaño de las viviendas. Mientras los monoambientes registraron una suba mensual del 1,7%, los departamentos de dos y tres ambientes prácticamente no tuvieron modificaciones en sus valores, de acuerdo con un relevamiento elaborado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).
La diferencia también se reflejó en la comparación interanual. Según el informe, los monoambientes fueron las únicas unidades cuyos precios crecieron por encima de la inflación proyectada para el período.
Aunque el aumento mensual de los alquileres de un ambiente quedó apenas por debajo de la inflación estimada para mayo —que rondaría algo más del 2%—, igualmente superó el ajuste del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), que fue del 1,45%. Eso volvió a achicar la capacidad de cobertura salarial frente al costo de alquilar.
Actualmente, alquilar un monoambiente en territorio porteño cuesta en promedio unos $600.000, es decir, $10.000 más que el mes pasado. En tanto, los departamentos de dos ambientes siguen alrededor de los $700.000 y los de tres ambientes se mantienen cerca del millón de pesos.
En los últimos doce meses, los aumentos acumulados llegaron al 33,3% en los monoambientes, al 27,3% en los departamentos de dos ambientes y al 25% en los de tres. El informe remarcó que cuanto más chica es la unidad, mayor es el incremento registrado en los valores de alquiler.
Con un salario mínimo actualmente fijado en $363.000, el nivel de cobertura sigue siendo muy limitado. Ese ingreso apenas alcanza para cubrir el 60,5% del alquiler de un monoambiente promedio, el 51,86% de un departamento de dos ambientes y apenas el 36,3% de uno de tres ambientes.
Desde CESO advirtieron que los valores actuales dejan afuera a una parte importante de la población, incluso para acceder a un monoambiente estándar. Según señalaron, muchas personas terminan mudándose hacia barrios o zonas con menor infraestructura, servicios más deficientes y peor conectividad para poder sostener el costo habitacional.
En el mercado inmobiliario porteño también preocupa la fuerte distancia entre los ingresos y los valores de publicación. En muchos casos, además del alquiler y las expensas, los propietarios exigen garantías, depósitos y comprobantes de ingresos elevados, lo que dificulta todavía más el acceso a una vivienda.
A pesar de cierta estabilidad en los valores de los departamentos más grandes, especialistas del sector sostienen que el problema de fondo sigue siendo la pérdida del poder adquisitivo. Con salarios que corren detrás de la inflación y costos fijos cada vez más altos, alquilar en la Ciudad continúa siendo uno de los principales desafíos económicos para miles de familias.
