La caída de los precios no frena el interés por las criptomonedas

Argentina se está convirtiéndose justo ahora en una de las zonas de minado de criptomonedas -bitcoin y ethereum principalmente- más importantes del mundo.

Por redacción

Martes 22 de junio del 2021 a las 2:12 pm

 

Argentina es una nación que nunca deja de sorprender, sobre todo si de economía se trata. El país destinado a ser uno de los motores del subcontinente, y que por una u otra razón nunca termina de despegar, está convirtiéndose justo ahora en una de las zonas de minado de criptomonedas -bitcoin y ethereum principalmente- más importantes del mundo, precisamente en un momento en el cual, tras unos meses de subida espectacular, el mercado ha llegado a descapitalizarse hasta en un billón de dólares -descapitalización que los contrarios a las criptomonedas han utilizado de nuevo para tachar de burbuja al mercado que nació de la mano de Nakamoto ya hace más de una década-.

 

Una de las causas que a juicio de Bloomberg explican el aumento del interés en la minería de criptomonedas en el país más austral de Latinoamérica es precisamente el ahorrarse las altas tasas cambiarias que han impuesto los distintos gobiernos del país, es decir, las comisiones e impuestos para cambiar pesos a dólares son tan onerosas que los altos costes energéticos -y por lo tanto altos costes económicos- de minar por ejemplo bitcoin no son para un cripto minero argentino tan desalentadores como lo serían para cripto mineros de otros países, pudiendo incluso llegar a ser más atractiva esta actividad que la inversión en dólares, teniendo en cuenta que invertir en dólares de momento es más seguro para el capital que invertir en criptomonedas, aunque sea menos lucrativo.

 

¿Protección frente a las crisis?

Aunque difícilmente se puede considerar a las criptomonedas como un activo que sirva para protegerse contra las crisis -baste comprobar como todo el criptomercado ha perdido una buena porción de su valor después de que China las prohibiera y que Elon Musk cuestionase su gasto energético- no deja de ser cierto que en zonas del mundo en las cuales la inflación se ha convertido prácticamente en una maldición bíblica, las criptomonedas pueden ser más atractivas que en aquellos países con moneda fiat fuerte, siempre que no se pierda de vista que son un activo altamente especulativo.

 

Así que más que un seguro frente a la inestabilidad -bitcoin ganó mucha fama como supuesto oro digital al suponer algunos analistas que la subida de esta criptomoneda venía impulsada por inyección de capital que huía de la inestabilidad provocada por la pandemia-, las criptomonedas son sobre todo un instrumento para especular, no sólo comprándolas y vendiéndolas en exchanges como Binance o Coinbase, o consiguiéndolas mediante cripto minería, sino también como instrumento de trading. 

 

Inversiones alternativas con criptomonedas

Además de las dos formas más conocidas de hacerse con criptomonedas -la relativamente sencilla compraventa en una exchange, y la más exigente cripto minería- también se puede utilizar este activo como instrumento en una plataforma de trading con apalancamiento, un método que exime al inversor de la custodia, ya que realmente se negocia mediante contratos por diferencia sin adquirir las criptomonedas en cuestión, y que permite negociar en mercados alcistas o bajistas. Sin embargo, el apalancamiento y la volatilidad pueden suponer y suponen un alto riesgo para el inversor, y por ello es necesario entender en qué consisten y cómo afectan a las operaciones antes de lanzarse a operar. 

 

Simplemente acumular y acumular

Pero basta pasarse por cualquier foro de usuarios de criptomonedas para darse cuenta de que muchos poseedores de criptomonedas simplemente se dedican a holdear este activo, lo cual básicamente consiste en aumentar la cantidad de criptomonedas que se poseen siguiendo alguna estrategia.
 
Por ejemplo, los hay que realizan compras cada vez que las criptomonedas objetivo bajan de determinada cotización y los hay que dedican una cantidad de fiat a compras periódicas, sea cual sea la cotización de las criptomonedas, y aunque hay casi tantas estrategias como inversores, muchas de ellas sólo guardan en común la firme decisión de no vender hasta que el precio de este activo de un nuevo paso cuantitativo, como ocurrió en el 2017 o a principios de este mismo año.

 

¿Terminarán los argentinos convirtiéndose en grandes poseedores de criptomonedas, igual que -por culpa de la devaluación del peso- lo son de dólares estadounidenses? Desde luego, si la criptominería puede utilizarse para medir el interés de Argentina por bitcoin y compañía, todo apunta a que sí. Habrá que ver por lo tanto con qué tasas deciden gravar nuestros gobernantes la tenencia y negociación con estos activos en el futuro próximo.

 

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