Empresas|21 de septiembre de 2022

Wall Street recorta el pronóstico de crecimiento de este Cedear

Gabriella Carbone, de Deutsche Bank, redujo el precio objetivo de las acciones de Nike a USD 123.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

En lo que va del año, las acciones de Nike no están teniendo un buen desempeño, ya que acumulan una baja de casi el 38%. Y si bien se cree que podría haber un rebote en el corto plazo, el consenso se torna cada vez más pesimista.

 

Recientemente, Gabriella Carbone, analista en Deutsche Bank, reiteró su calificación de compra para las acciones de la marca deportiva, pero redujo el precio objetivo desde USD 130 a USD 123, lo que supone un incremento de "solo" el 20%.

 

A su vez, informó que espera que la empresa no alcance las expectativas de ganancias por la debilidad de China, uno de sus mayores mercados; los vientos en contra de la moneda, que atentan contra los ingresos; y una contracción mayor a la esperada de los márgenes de beneficios brutos (GPM).

 

"La alta posición de inventario de Nike al final del cuatro trimestre fiscal y el entorno cada vez más promocional tanto en América del Norte como en China nos lleva a creer que el GPM podría estar por debajo de las previsiones", detalló la experta.

 

Nike presentará sus resultados financieros el próximo 29 de septiembre, y, hasta el momento, más de dos analistas de Wall Street rebajaron su calificación y siete cortaron sus precios objetivos este mes.

 

Invertir en Nike desde Argentina

Para invertir en Nike desde Argentina, solo basta con abrir una cuenta comitente en una sociedad de bolsa regulada por la Comisión Nacional de Valores como lo es Bull Market Brokers, proceso gratuito que no llevará más de cinco minutos, y, tras depositar los fondos deseados, adquirir Cedears.

 

Los Cedears o Certificados de Depósito Argentinos son instrumentos que equivalen a comprar la acción subyacente que cotiza en el exterior (NYSE: NKE), pero se pueden operar en pesos (BCBA: NKE) y siguen la evolución del dólar CCL, por lo que permiten evadir el riesgo argentino y, a la vez, cubrirse de un eventual salto cambiario.