Herramientas de inversión|08 de marzo de 2021

Rebalanceo de carteras en escenarios bajistas

Por Mariano Ricciardi

Director BDI Consultora

 

El objetivo de cualquier inversor es obtener la mayor rentabilidad posible por sus inversiones, sin olvidar que existen muchos riesgos que pueden poner en peligro su patrimonio.

 

Por eso es tan importante realizar una diversificación de la cartera acorde al perfil de riesgo de cada persona y a su horizonte temporal.

 

Para lograrlo, se distribuye el capital entre diferentes clases de activos: renta fija o renta variable, regiones geográficas o sectores, entre algunos otros, dando un peso específico mayor a unos que a otros.

 

Al final de este proceso, tendremos una asignación de activos (más conocido como asset allocation) ajustada a nuestras características como inversores pero, sobre todo, a nuestro riesgo. Una distribución de acuerdo al horizonte temporal puede ser la siguiente:

 

 

 

Sin embargo, esta asignación no es estática. El paso del tiempo y la volatilidad a corto plazo de los mercados pueden desajustar la elección inicial, provocando que la distribución actual no sea la ideal para el inversor.

 

Para solucionar estos problemas existe una herramienta llamada rebalanceo o reajuste de cartera, que se encarga de ajustar nuestra cartera de inversión de acuerdo a nuestro perfil de riesgo.

 

Situación actual: Cambios en la tasa de interés bonos EEUU

Al inicio de la crisis de Covid, todos los Bancos Centrales bajaron sus tasas de interés a 0%, con la finalidad de reactivar la economía. Esto tuvo un efecto importante en el precio y volumen de las acciones, ya que para generar rendimientos positivos la única alternativa era pasarse de renta fija a renta variable.

 

En este último mes, la tasa de los Bonos del Tesoro de EEUU a 10 y 30 años ha empezado a subir, lo cual fue afectando el precio de todas las acciones, principalmente las tecnológicas.

 

¿Por qué afecta el precio de las acciones? El valor de una acción representa el valor actual de los flujos de fondos futuros, descontados a una tasa de interés. Esta tasa que se utiliza para descontar los flujos futuros, es justamente la tasa de interés libre de riesgo (bonos del tesoro EEUU). Cuál tasa se usa va a depender del flujo de fondos estimado. Generalmente se usa la tasa a 10 o 30 años.

 

Como podemos ver en el siguiente gráfico, la suba de tasas de los bonos de EEUU a 10 años le afecta más a las tecnológicas que a las empresas estables. Esto se debe a que el flujo de fondos de las tecnológicas es creciente en el tiempo (se basa en expectativas de crecimiento) y en las Blue Chips o empresas estables, ya tienen un flujo de fondos cierto y estable en el tiempo.
 

 

 

En el siguiente gráfico podemos ver la evolución de la tasa de bonos EEUU a 10 años de los últimos meses:

 

 

 

Este efecto “tasa de interés”, puede seguir generando caídas de corto plazo en las acciones, principalmente en las tecnológicas. Vale aclarar que no hay ningún driver negativo para pensar en un cambio de tendencia a largo plazo, y menos en el sector tecnológico. ¿Alguien se imagina un mundo sin tecnología en los próximos 5 años? Hay sectores que se pueden reacomodar a medida que las economías vuelvan a alcanzar los niveles previos al covid, pero creemos que las tecnológicas tienen recorrido. Igualmente aclaramos que estamos lejos de ver crecimiento como los vistos en el año 2020 en este sector.

 

Ante este escenario bajista de corto plazo tenemos 3 alternativas:

 

  1. Vender: Perfiles conservadores que se dan cuenta que la volatilidad de la renta variable no es para ellos, o quienes tengan que utilizar los fondos en el corto plazo y no quieran correr con la incertidumbre y volatilidad de próximas semanas. Perfiles conservador-moderado: Momento para cambiar de acciones de Beta alto por Beta bajo con dividendos, o sectores cíclicos con flujos de fondos estables (Walmart, Ko, GE, JNJ,etc).
  2. Mantener: Para perfiles moderados, o con horizonte temporal de mediano/largo Plazo. Entienden la volatilidad que tiene invertir en renta variable. Quizás sea momento de acomodarnos por sectores, pero siempre se mantienen comprados.
  3. Comprar más: Perfiles agresivos que se dan cuenta que la volatilidad de la renta variable es común y aprovechan cada baja para recomprar.
    Si la empresa y/o sector tienen fundamentos sólidos, cada baja es una nueva oportunidad de compra.

Cómo conclusión, la mejor inversión que podemos hacer es en nuestra propia educación financiera. Es fundamental invertir tiempo en conocimientos, entender qué perfil de riesgo tiene cada uno, armar un plan de inversión consistente con su perfil, horizonte temporal y mantener ese plan de inversión entendiendo la volatilidad de los mercados. Por lo tanto te invitamos a seguir formándote y leer nuestra próxima nota en nuestro blog, haciendo click acá.