Los principales CFO de Wall Street cambiaron sus perspectivas tras la guerra en Medio Oriente
La irrupción de conflictos geopolíticos y el aumento del precio de la energía introducen un nuevo nivel de incertidumbre que podría alterar estas proyecciones en los próximos meses.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Los directores financieros de grandes empresas en Estados Unidos comenzaron 2026 con un nivel de optimismo sólido respecto a la economía, aunque ese panorama favorable se vio amenazado por el reciente aumento de tensiones geopolíticas.
Según una encuesta de la Reserva Federal realizada a 473 CFOs, las expectativas empresariales mostraban un crecimiento firme en ingresos, empleo y demanda, reflejando un inicio de año con confianza en la actividad económica. En promedio, las compañías proyectaban un aumento de ingresos del 5% y una expansión del empleo del 1,6%, lo que indica una visión positiva sobre la evolución de sus negocios.
El dato más relevante es que la mayoría de las empresas no anticipaba recortes de personal, sino todo lo contrario: planes de contratación sostenida en los próximos 12 meses. Además, muy pocas firmas esperaban una caída en la demanda, lo que refuerza la idea de un ciclo económico aún en expansión.
Sin embargo, este escenario optimista se construyó antes de un cambio clave en el contexto global. La encuesta se realizó en gran parte antes del estallido del conflicto en Medio Oriente, que impulsó el precio del petróleo por encima de USD 100 por barril, generando nuevas presiones inflacionarias y riesgos para el crecimiento.
Aun en ese contexto, los CFOs ya anticipaban aumentos de precios del orden del 3%, lo que muestra que la inflación seguía siendo un factor relevante incluso antes del shock energético. Este dato sugiere que las empresas estaban trasladando costos a los consumidores, en línea con un entorno de precios todavía elevados.
En cuanto a riesgos, las principales preocupaciones estaban centradas en la política comercial. Más del 20% de los ejecutivos señaló a los aranceles y tensiones comerciales como el mayor desafío, aunque este porcentaje se redujo frente a niveles cercanos al 40% registrados en 2025.
Otros factores relevantes incluyeron la disponibilidad y calidad de la mano de obra (17%) y la evolución de las ventas (15%), lo que refleja un equilibrio entre optimismo y cautela en la visión empresarial.
El punto clave es que el sentimiento corporativo era positivo pero frágil. La irrupción de conflictos geopolíticos y el aumento del precio de la energía introducen un nuevo nivel de incertidumbre que podría alterar estas proyecciones en los próximos meses.
