El estratega líder de Morgan Stanley prevé un crecimiento de los beneficios del S&P 500
Michael Wilson proyecta que el índice podría acercarse a niveles cercanos a 6.300 puntos en el corto plazo, antes de que los fundamentos vuelvan a tomar protagonismo y sostengan una recuperación.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
El estratega jefe de Morgan Stanley, Michael Wilson, advirtió que el mercado accionario estadounidense aún podría enfrentar más caídas en el corto plazo antes de retomar una tendencia alcista sostenida, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y ajustes en expectativas económicas.
Según el análisis, el S&P 500 podría descender entre 5% y 7% adicional antes de encontrar un piso definitivo. Wilson señaló que, si bien gran parte del daño ya se produjo en los sectores más vulnerables, el índice todavía no ha completado su corrección, lo que deja margen para nuevas bajas en las próximas semanas.
En términos concretos, el estratega proyecta que el índice podría acercarse a niveles cercanos a 6.300 puntos en el corto plazo, antes de que los fundamentos vuelvan a tomar protagonismo y sostengan una recuperación.
El punto clave es que la debilidad no es uniforme. Mientras el índice general muestra cierta estabilidad, muchos activos individuales ya registraron caídas significativas, lo que sugiere que el ajuste está más avanzado en algunas áreas del mercado. Este fenómeno refuerza la idea de una corrección “interna” más que de un colapso generalizado.
A pesar de este escenario de corto plazo, Morgan Stanley mantiene una visión constructiva para el mediano plazo. La expectativa es que, una vez finalizada la corrección, el mercado retome su tendencia alcista, apoyado en factores como el crecimiento de ganancias corporativas y el impulso de la inteligencia artificial.
De hecho, la firma proyecta que el S&P 500 podría alcanzar niveles cercanos a 7.800 puntos hacia 2026, lo que implicaría un potencial de suba de doble dígito desde niveles actuales.
Este optimismo se basa en estimaciones de crecimiento de ganancias por acción de entre 14% y 17%, junto con condiciones macroeconómicas que podrían volverse más favorables si se estabilizan las tasas de interés y se mantiene la expansión económica.
Sin embargo, el camino no será lineal. Wilson advierte que factores como la inflación, el precio del petróleo y los conflictos internacionales podrían seguir generando volatilidad. El mercado se encuentra en una fase de transición, donde conviven señales de fortaleza estructural con riesgos coyunturales.
