Finanzas personales|14 de junio de 2021

Automatizá tu retiro con estos 5 pasos sencillos

Tener suficiente dinero para vivir bien en la etapa de la jubilación parece un objetivo tan difícil que muchas veces no arrancamos. Acá te cuento 5 simples pasos que te van a acercar a la meta.

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv

 

En un país con jubilaciones de montos bajísimos como el nuestro es aún más importante poder planificar nuestro retiro. Está claro que no podemos esperar a que el gobierno nos pague una jubilación suficiente para poder disfrutar de la vida en nuestros años dorados. Ni siquiera para mantener el nivel de vida que tenemos en nuestra etapa activa.

 

Por eso es que tenés que tomar el tema en tus propias manos. Construir suficiente patrimonio para retirarte lleva tiempo, pero los conceptos para hacerlo no son difíciles.

 

Lo mejor es que no necesitás ser un alumno brillante o un profesional de altos ingresos para ponerlos en práctica inmediatamente. Creo firmemente que la independencia financiera está a nuestro alcance. Probablemente más de lo que creemos. Puede no ser fácil. Puede requerir grandes sacrificios. Pero está ahí, podemos acercarnos más a ella si seguimos estos simples pasos que te cuento abajo.

 

Paso 1: Convertí a la independencia financiera en tu objetivo

Este primer paso no tiene nada que ver con el dinero. El dinero es un medio para lograr un fin, nada más. Pero primero tenemos que hacer un análisis interno mucho más profundo.

 

Alcanzar la independencia financiera es como bajar de peso. Si alguna vez intentaste ponerte en forma, vas a saber que la independencia financiera no es algo que va a pasar si nos negamos a cambiar nuestros hábitos y priorizar la dieta y el ejercicio. Simplemente no va a ocurrir. La vida no funciona de esa manera.

 

La independencia financiera, como bajar de peso, requiere voluntad y dedicación y el primer paso es convertirlo en tu prioridad.

 

Una vez que nos proponemos alcanzar una meta, los seres humanos tendemos a comenzar implícitamente a tomar decisiones que nos acercan a esa meta. Podríamos salir a comer menos afuera y recortar algunos gastos mensuales innecesarios. Incluso podríamos decidir esperar más tiempo antes de comprar un celular nuevo. 

 

En otras palabras, no será una lucha mental ahorrar en lugar de gastar cuando la libertad financiera es nuestra prioridad número uno. Y no se nos hará tan cuesta arriba cuando entendamos que lo que estamos haciendo es poner en orden nuestro futuro.

 

Paso 2: Invertí en activos que generen rendimientos

Si bien es cierto que nadie se hizo rico gastando dinero, vayamos un paso más allá. Nadie se hizo rico sólo ahorrando. Ahorrar dinero es mejor que gastarlo, pero la riqueza se construye invirtiendo nuestro dinero en activos que puedan generar retornos. Algunos ejemplos son: acciones en el mercado de capitales, invertir en tu propio negocio o en una propiedad inmobiliaria que genere renta.

 

La idea es simple: compramos un activo (por ejemplo, una acción de Coca Cola), por un cierto precio. A través del tiempo ese activo sube de precio y genera retornos que pueden ser reinvertidos, haciendo crecer exponencialmente tu patrimonio.

Por ejemplo, si invertís USD 1.000 y sube un 10% en un año, tu nuevo punto de partida al año siguiente ya son USD 1.100.  Otra ganancia del 10% ya es USD 110, no USD 100. Esta es la magia del interés compuesto.

 

Un error común es gastar en activos que se deprecian creyendo que estás invirtiendo. Suele pasar con los autos, que no son una inversión porque no sólo pierden valor con el tiempo, sino que también generan gastos recurrentes como seguros e impuestos.

 

Si no sabés en qué activos invertir para generar rendimientos, una buena opción es hacerte asesorar por un profesional idóneo en finanzas.

 

Paso 3: Automatizá todo lo que puedas

Acá te comento un truco mágico para asegurarte de ahorrar o invertir lo suficiente. Convertilo en automático, como si fuera una máquina. Por ejemplo, asegúrate de pagar automáticamente el saldo completo de tu tarjeta de crédito todos los meses, para no caer en la tentación de gastar de más. También podés programar una transferencia recurrente del monto que querés invertir todos los meses, para que se debite de tu cuenta, sin que puedas gastarlo.

 

Son cosas que podés setear fácilmente desde tu homebanking. Así te asegurás de nunca incurrir en altos costos por financiar el saldo de tu tarjeta de crédito y de invertir todos los meses como mínimo un determinado monto, sin necesidad de acordarte. Todo con el poder de la automatización.

 

Paso 4: Armá tu flujo de fondos 

Para poder llevar a cabo estos pasos, es muy importante que conozcas tu flujo de fondos mensual. Todos los meses, generalmente tenemos bastante claro cuánto dinero nos ingresa y de dónde viene.

 

Donde se suele complicar es saber a dónde se va a el dinero. Es fundamental que entiendas tu flujo de fondos, cuánto gastás y en qué.

 

Algunos tips que pueden ayudarte son:

 

  • Revisá las facturas, fíjate que no te estén cobrando por cosas que no compraste o no pediste (como a veces pasa en servicios o resúmenes de tarjetas de crédito).
  • Los gastos discrecionales (en “entretenimiento”) tienen que esperar a que puedas cubrir tanto tus gastos básicos como tu objetivo de inversión.
  • Recordá revisar tus suscripciones mensuales, para ver que realmente las sigas usando.
  • Los gastos pequeños también suman, comer todos los días afuera en vez de cocinar se va a notar en tus finanzas.
  • No se trata de recortar tus gastos inmediatamente sino de saber bien en qué estás gastando para luego tomar una decisión. 

Paso 5: Eliminá tus deudas

Por supuesto que no toda deuda es mala. Si conseguiste un crédito hipotecario a largo plazo para comprar tu casa, puede ser inteligente mantenerlo. O si sacaste un préstamo para poner un negocio que esperás te genere rendimientos a futuro.

 

Pero muchas veces no se usa la deuda así, sino que se usa para gastar dinero que no tenemos. Es muy importante sobre todo en el caso de deudas de tarjetas de crédito o préstamos personales, que se usan para comprar cosas que no son necesarias en realidad. Recortar este tipo de deudas y los grandes intereses que llevan aparejadas, será un gran alivio para tus finanzas.

 

Te preguntarás cuántos de estos pasos poner en práctica. Si te das cuenta de que necesitás mejorar tu relación con el dinero, podés ir paso a paso, tratando de ir poniéndolos en práctica uno a uno. La independencia financiera es un gran objetivo y lo más importante es dar el primer paso, por pequeño que sea. 

 

Si estás decidido a empezar en este camino, empezá por el primer paso de la lista y tomá la decisión de priorizar este objetivo. Luego, automatizá todo lo que puedas. Tu futuro te lo agradecerá.