Waymo acelera la expansión de robotaxis y consolida su liderazgo en la carrera autónoma

La combinación de escala operativa, capital y datos de conducción real le permitió ampliar una ventaja que competidores aún intentan cerrar.

Por Gonzalo Andrés Castillo

Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales

Hace 3 horas

La empresa de conducción autónoma Waymo dio un nuevo salto en su despliegue comercial de robotaxis al comenzar a despachar vehículos sin conductor en cuatro nuevas ciudades de Estados Unidos. El movimiento amplió su cobertura a 10 grandes áreas metropolitanas y reforzó su ventaja frente a rivales que aún permanecen en fase de pruebas.

 

La expansión incluyó Dallas, Houston, San Antonio y Orlando, mercados clave en Texas y Florida donde el servicio comenzó con acceso limitado para usuarios registrados en la aplicación. El objetivo estratégico fue escalar rápidamente la red antes de una apertura masiva al público, un patrón que la compañía ya utilizó en lanzamientos anteriores.

 

Hasta ahora, los robotaxis de Waymo ya realizaban más de 400.000 viajes semanales en seis ciudades —Phoenix, el Área de la Bahía de San Francisco, Los Ángeles, Miami, Atlanta y Austin—, lo que convirtió a la firma en el operador autónomo con mayor actividad real en el mundo.

 

El despliegue acelerado tuvo un objetivo claro: superar el millón de viajes pagos por semana hacia fines de 2026, un umbral que marcaría la transición de tecnología experimental a infraestructura de transporte urbano estable.

 

La expansión también fortaleció la narrativa de liderazgo frente a competidores como Tesla y Zoox, que todavía testean servicios en pocas ciudades. La ventaja de Waymo radicó en su estrategia de operar comercialmente desde etapas tempranas, acumulando datos reales de conducción y experiencia operativa en entornos urbanos complejos.

 

El crecimiento requirió capital significativo. Waymo recaudó recientemente USD 16.000 millones, lo que elevó su valuación a USD 126.000 millones y alimentó especulaciones sobre una eventual escisión de su matriz Alphabet. El mercado comenzó a valorar a la compañía como un actor independiente del futuro del transporte autónomo, más que como un proyecto interno de Google.

 

En paralelo, la firma proyectó nuevas ciudades en su hoja de ruta, entre ellas Las Vegas, Washington, Detroit y Boston, además de su primer despliegue internacional probable en Londres. La ambición declarada fue operar en más de 20 urbes en los próximos años, consolidando una red global de robotaxis.

 

El avance reflejó un cambio estructural en la movilidad urbana. Los robotaxis pasaron de pruebas tecnológicas a servicios comerciales en expansión, con Waymo posicionándose como el principal referente del sector. La combinación de escala operativa, capital y datos de conducción real le permitió ampliar una ventaja que competidores aún intentan cerrar.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?