Elon Musk pierde histórica demanda contra OpenAI
El magnate sudáfricano recibió un revés de la justicia estadounidense en su demanda contra OpenAI de Sam Altman, al argumentar que esta última no se desvió de su proyecto original.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Un jurado estadounidense falló en contra de Elon Musk en su demanda contra OpenAI, al considerar que la empresa de inteligencia artificial no es responsable ante la persona más rica del mundo por haberse desviado supuestamente de su misión original de beneficiar a la humanidad.
El lunes, el jurado del tribunal federal de Oakland, California, emitió un veredicto unánime: Musk presentó su caso demasiado tarde. El jurado deliberó durante menos de dos horas.
El juicio había sido considerado por muchos como un momento crucial para el futuro de OpenAI y la inteligencia artificial en general, tanto en lo que respecta a cómo debería utilizarse como a quién debería beneficiarse de ella.
Tras el veredicto, el abogado de Musk dijo que se reservaba el derecho a apelar, pero el juez sugirió que podría tener una batalla cuesta arriba porque si el plazo de prescripción había expirado antes de que Musk presentara la demanda era una cuestión de hecho.
“Existe una cantidad sustancial de pruebas que respaldan el veredicto del jurado, razón por la cual estaba preparada para desestimar el caso de inmediato”, dijo la jueza de distrito estadounidense Yvonne Gonzalez Rogers.
Musk fue cofundador de OpenAI, la empresa que se lanzó en 2015 y que posteriormente creó ChatGPT. Tras invertir 38 millones de dólares en sus primeros años, Musk acusó al director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y a su principal adjunto de actuar con fines lucrativos a sus espaldas.
El juicio que comenzó el 27 de abril arrojó luz sobre el amargo distanciamiento entre los dos titanes de Silicon Valley y los inicios de OpenAI, ahora una empresa valorada en 852.000 millones de dólares y que avanza hacia una de las mayores ofertas públicas iniciales de la historia.
Altman y OpenAI afirmaron que nunca se prometió que OpenAI seguiría siendo una organización sin ánimo de lucro para siempre. De hecho, argumentaron que Musk lo sabía y presentó la demanda porque no podía ejercer un control unilateral sobre la empresa de desarrollo de IA de rápido crecimiento.
Musk exigía una indemnización por los esfuerzos altruistas del brazo benéfico de OpenAI, así como la destitución de Altman del consejo de administración de OpenAI. La decisión de Musk de dejar de financiar la empresa contribuyó a una profunda ruptura entre los antiguos aliados. Musk afirma que respondía a una conducta engañosa que el consejo de administración de OpenAI detectó cuando despidió a Altman como director ejecutivo en 2023, aunque este recuperó su puesto días después.
