Loma Negra apaga su horno principal en Olavarría hasta noviembre por caída de demanda y altos costos

La cementera ajusta su producción ante la crisis en la construcción, el exceso de stock y el elevado costo del gas, en medio de un cambio de propiedad liderado por Marcelo Mindlin.

La cementera Loma Negra decidió apagar su horno principal en la planta L’Amalí, ubicada en Olavarría, hasta noviembre de 2026. Esta medida responde a una combinación de factores que atraviesa la industria de la construcción, como la caída en la demanda, el alto stock acumulado y el aumento significativo en el costo del gas durante el invierno.

 

El secretario general del sindicato minero AOMA en Olavarría, Alejandro Santillán, destacó que esta paralización "no tiene antecedentes", ya que las interrupciones habituales por mantenimiento suelen durar menos de 40 días. Además, señaló que en la planta se acumula un sobrestock de más de 700.000 toneladas de clínker, insumo esencial para la fabricación de cemento, que la empresa busca reducir mientras redefine su proceso productivo.

 

El apagado del horno se enmarca en una reorganización operativa que coincide con un cambio reciente en la propiedad de Loma Negra. Tras casi dos décadas bajo control brasileño, la empresa pasó a manos argentinas luego de la reestructuración de deuda de InterCement, la histórica controlante brasileña.

 

El nuevo liderazgo está encabezado por el empresario Marcelo Mindlin, fundador de la energética Pampa Energía, junto a fondos internacionales de inversión. Esta transición marca el inicio de una etapa de adaptación para la firma frente a uno de los momentos más difíciles para la construcción en el país, caracterizado por la falta de obra pública y el aumento de costos en dólares que impactan en la construcción privada.

 

En este contexto, la reducción temporal de la producción es una estrategia defensiva para preservar la liquidez y ajustar la estructura productiva a un mercado sin señales claras de recuperación. Loma Negra apuesta a utilizar el stock acumulado de clínker y disminuir los costos energéticos durante el período invernal, con la expectativa de que la demanda mejore hacia finales de año.

 

La empresa confirmó que mantendrá operativas otras líneas para abastecer la demanda mínima y evitar mayores pérdidas. Mientras tanto, continúa negociando con proveedores y el sindicato para minimizar el impacto en el empleo durante este período de inactividad.

 

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