Paolo Rocca presentó un megaproyecto por US$ 2.400 millones para entrar al RIGI
En medio de tensiones con Milei, Techint busca respaldo oficial para una fuerte apuesta petrolera en Neuquén que apunta a escalar la producción en tiempo récord.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Paolo Rocca, cabeza del grupo Techint, movió fichas y elevó al Gobierno de Javier Milei un plan de inversión por US$ 2.400 millones en Vaca Muerta. La jugada apunta a quedar bajo el paraguas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), en un contexto tirante con la Casa Rosada tras cruces recientes por una licitación privada en la que participó el holding.
El pedido ingresó la semana pasada y ahora quedará bajo análisis durante varios meses. El desembolso se concentrará en el desarrollo de shale oil en el área Los Toldos II Este, ubicada en el norte neuquino, una de las zonas con mayor potencial dentro del yacimiento no convencional.
La iniciativa llega en un momento delicado del vínculo entre el empresario y el Presidente, que en sus últimos discursos no ahorró críticas hacia Rocca. Aun así, desde Techint avanzaron con el proyecto a través de Tecpetrol, su división energética, con la mira puesta en asegurarse los beneficios del régimen.
Según detalló Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería, durante su participación en la CERAWeek de S&P Global, ya hay 40 solicitudes presentadas para ingresar al régimen. Además, el Ejecutivo espera que se sumen entre 15 y 20 proyectos más hasta julio de 2027, cuando se cierre la ventana de adhesión.
El objetivo operativo de Los Toldos II Este es ambicioso: alcanzar una producción de 70.000 barriles diarios en un plazo de dos años, junto con unos 4,5 millones de metros cúbicos diarios de gas asociado. De concretarse, ese volumen representaría cerca del 8% de la producción total actual del país.
En la industria comparan el desafío con lo que fue Fortín de Piedra, otro desarrollo clave de Techint en Vaca Muerta. En ese caso, entre 2017 y 2018, la compañía invirtió unos US$ 1.800 millones y logró posicionarse como uno de los grandes jugadores del shale gas, impulsado en parte por los incentivos oficiales de aquel momento.
Durante el pico de actividad, el nuevo proyecto generará alrededor de 2.800 puestos de trabajo en el norte de Neuquén, en cercanías de Rincón de los Sauces. La magnitud de la obra vuelve a poner sobre la mesa el peso de Vaca Muerta como motor de empleo e inversiones.
A nivel macro, este tipo de iniciativas refuerza la apuesta del Gobierno por consolidar al país como exportador de energía, en un escenario donde la producción de petróleo ya ronda los 880.000 barriles diarios y proyecta superar el millón hacia 2027. La clave estará en sostener reglas claras para que los desembolsos se concreten.
En ese tablero, la relación entre el sector privado y el Ejecutivo aparece como un factor determinante. Más allá de los cortocircuitos políticos, el avance de proyectos de esta escala marca que el interés inversor sigue en pie, aunque atado a señales de previsibilidad que todavía están bajo la lupa.
