Wall Street en máximos, el Merval rebota tibiamente y los futuros anticipan un giro hacia el risk-off

El mercado dejó una señal clara: mientras Wall Street celebró nuevos máximos, los futuros globales ya empezaron a descontar un fuerte cambio de clima financiero.

Por Stéfano Roatta

Analista en Boston Asset Manager

Hace 4 horas

Los mercados financieros vivieron una rueda marcada por fuertes contrastes. Mientras en Estados Unidos los principales índices de Wall Street alcanzaron nuevos máximos históricos, los futuros globales comenzaron a mostrar señales de un brusco giro hacia una mayor aversión al riesgo. En Argentina, en tanto, el mercado se movió con cautela: el Merval logró un rebote moderado y los bonos CER volvieron a posicionarse como refugio dentro de la renta fija local.

 

La curva CER vuelve a captar demanda

En el mercado de deuda argentino predominó una dinámica selectiva, aunque con una tendencia clara hacia los instrumentos ajustados por inflación. Los bonos CER mostraron un mejor desempeño, especialmente en el tramo largo de la curva, en una señal de que los inversores siguen privilegiando cobertura frente a la inflación por encima del riesgo cambiario.

 

El PAP0 encabezó las subas con un avance de 3,3%, recuperándose tras la corrección de la rueda previa. También tuvieron una jornada positiva el TZX28 y el DICP, mientras que otros títulos de la curva avanzaron de manera más moderada.

 

En contraste, los bonos soberanos en dólares continuaron bajo presión. Las bajas se extendieron a lo largo de toda la curva hard-dollar, con caídas destacadas en AL29, GD29 y GD35. Sin embargo, las especies en dólares MEP resistieron mejor, lo que sugiere que parte de la debilidad estuvo vinculada a una leve baja del dólar financiero implícito más que a un deterioro de las paridades.

 

En paralelo, las Lecaps volvieron a mostrar firmeza, con subas generalizadas y demanda sostenida en el tramo corto. El mercado sigue favoreciendo instrumentos de carry trade en un contexto de tasas estables y tipo de cambio relativamente controlado.

 

El Merval ensaya un rebote técnico

La bolsa argentina cerró con una mejora moderada luego de la fuerte caída de la rueda anterior. El índice S&P Merval avanzó 0,3% hasta los 2.747.310 puntos, mientras que medido en dólares subió 0,5%, ubicándose en USD 1.854.

 

A pesar de la recuperación, el balance de fondo continúa siendo negativo tanto en el acumulado mensual como anual, por lo que el movimiento todavía es interpretado como un rebote técnico más que un cambio de tendencia.

 

Entre las acciones líderes, Telecom fue la gran destacada de la jornada con una suba de 4,1%, consolidando dos ruedas consecutivas entre las mayores ganancias del panel. También se observaron rebotes en el sector bancario y en compañías vinculadas al real estate, con avances en Banco BBVA, IRSA y Supervielle.

 

El comportamiento del mercado mostró además una clara rotación sectorial. Las acciones más castigadas en lo que va del año —particularmente bancos y energéticas— encabezaron las recuperaciones, mientras que algunos papeles que habían resistido mejor en semanas previas, como BYMA y TXAR, corrigieron a la baja.

 

Wall Street sigue de fiesta

En Estados Unidos, la renta variable mantuvo intacto el impulso alcista y volvió a marcar máximos históricos. El Dow Jones superó por primera vez los 50.000 puntos al cierre, mientras que el S&P 500 rompió la barrera de los 7.500 puntos.

 

El Nasdaq volvió a liderar las ganancias impulsado por el sector tecnológico, mientras que el Russell 2000 también avanzó con fuerza, una señal que el mercado interpreta positivamente porque muestra una ampliación del rally hacia compañías de menor capitalización.

 

La participación creciente de las small caps suele ser vista como un indicador saludable para la continuidad de las subas, ya que implica que el optimismo no está concentrado únicamente en las megacaps tecnológicas.

 

Los futuros cambian el tono del mercado

Sin embargo, el escenario comenzó a modificarse drásticamente después del cierre de Wall Street. Los futuros nocturnos anticiparon una rueda global mucho más negativa, con caídas superiores al 1% en los principales índices de Estados Unidos, Europa y Asia.

 

El Nasdaq 100 lideró las bajas, seguido por el Russell 2000 y el S&P 500, mientras que en Europa y Japón también predominó el rojo. Este cambio abrupto de humor reflejó un regreso del modo “risk-off” en los mercados internacionales.

 

Uno de los movimientos más llamativos se dio en los metales preciosos. La plata se desplomó casi 8%, en una caída considerada extraordinaria para este tipo de activos. El oro también retrocedió con fuerza, algo poco habitual en jornadas de mayor aversión al riesgo.

 

La magnitud de las bajas alimentó especulaciones sobre posibles liquidaciones forzadas o cierre de posiciones apalancadas. Para muchos operadores, fue la señal más preocupante del día.

 

Petróleo firme y presión sobre commodities agrícolas

En medio del deterioro global, el petróleo fue una de las pocas excepciones positivas. Tanto el WTI como el Brent avanzaron más de 2%, sosteniendo la recuperación reciente del sector energético.

 

Para Argentina, este comportamiento representa una noticia favorable para las compañías vinculadas a Vaca Muerta y al negocio oil & gas, como YPF y Pampa Energía.

 

En cambio, los commodities agrícolas volvieron a operar en baja. La soja y el maíz acumularon una tercera rueda consecutiva de caídas, incrementando la presión sobre las perspectivas de ingreso de divisas del complejo agroexportador argentino.

 

En el mercado cambiario internacional también predominó la búsqueda de refugio. El dólar se fortaleció frente a la mayoría de las monedas, especialmente contra aquellas vinculadas a materias primas, como el dólar australiano y el neozelandés.

 

Así, la rueda dejó una imagen de fuerte contraste: una Wall Street todavía eufórica por los récords históricos y unos futuros globales que ya comenzaron a descontar un escenario mucho más defensivo para la próxima jornada.

 

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