Kevin Warsh quedó al frente de la Reserva Federal tras decisión del Senado de EE:UU
Con fuerte respaldo republicano y en medio de tensiones por la inflación y las tasas de interés, el economista reemplazará a Jerome Powell al frente del banco central de Estados Unidos.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Senado de Estados Unidos aprobó el nombramiento de Kevin Warsh como nuevo titular de la Reserva Federal, luego de una votación muy pareja marcada por la fuerte polarización política que atraviesa al país.
La designación salió adelante con 54 votos afirmativos y 45 negativos. La mayoría republicana cerró filas detrás de la candidatura impulsada por el oficialismo, mientras que el demócrata John Fetterman fue el único integrante de su bloque que acompañó la propuesta.
Warsh, economista de 56 años con pasado tanto en la Fed como en Wall Street, reemplaza a Jerome Powell, quien conducía el organismo desde 2018. Powell dejará la presidencia, aunque continuará integrando la Junta de Gobernadores luego de que se archivara la investigación judicial que enfrentaba por presuntos sobrecostos, una causa que había generado fuerte ruido político en Washington.
La llegada de Warsh se produce en un escenario complejo para la economía estadounidense, con una inflación todavía cerca del 4% y una marcada suba en los precios de los combustibles, dos factores que mantienen bajo presión a la administración y a la propia Reserva Federal.
Durante las semanas previas a la votación, varios senadores republicanos condicionaron su respaldo a que se resolviera antes la situación judicial de Powell. Una vez cerrado ese capítulo, la nominación terminó de destrabarse y avanzó en la cámara alta.
El líder republicano del Senado, John Thune, defendió públicamente el perfil técnico de Warsh y destacó la necesidad de que la Fed tenga una conducción capaz de interpretar tanto las grandes variables macroeconómicas como el impacto cotidiano sobre consumidores y empresas.
En los últimos días, Donald Trump volvió a insistir con su postura favorable a tasas más bajas y cuestionó a Powell por no haberlas reducido antes. Incluso llegó a advertir en redes sociales que solamente apoyaría a un presidente de la Fed alineado con esa visión económica.
Pese a ese contexto, Warsh aseguró ante el Senado que nunca recibió presiones directas para tomar decisiones específicas sobre política monetaria y prometió desempeñarse con independencia.
Durante su etapa anterior dentro de la Reserva Federal, el nuevo titular se mostró partidario de una conducción más disciplinada y cuestionó el exceso de comunicación pública del organismo, especialmente la difusión constante de proyecciones económicas trimestrales.
Ahora tendrá por delante un debut clave: la reunión de junio de la Fed, donde se discutirán nuevas definiciones sobre tasas de interés y proyecciones económicas. Los mercados descuentan que la tasa de referencia permanecerá entre 3,5% y 3,75% durante buena parte del año, aunque no se descartan nuevos aumentos si la inflación continúa elevada.
La Reserva Federal enfrenta así uno de los momentos más delicados de los últimos años, obligada a encontrar equilibrio entre el control de precios, el crecimiento económico y su autonomía política, en medio de un escenario internacional cada vez más volátil
