Los rendimientos de los bonos del Tesoro siguen subiendo

Uno de los factores clave detrás de este cambio es el repunte del precio del petróleo, que vuelve a presionar sobre las expectativas inflacionarias.

Por Gonzalo Andrés Castillo

Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales

Hace 2 horas

Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos continúan en ascenso y reflejan un cambio profundo en las expectativas del mercado, impulsado principalmente por temores inflacionarios y un giro en la política monetaria esperada. En las últimas jornadas, la deuda soberana volvió a registrar caídas en sus precios, lo que automáticamente empuja las tasas al alza.

 

El rendimiento a dos años, altamente sensible a las decisiones de la Reserva Federal, subió hasta 3,83%, con un incremento de varios puntos básicos en un solo día. En paralelo, el bono a cinco años avanzó hasta 3,91%, consolidando una tendencia de endurecimiento financiero que se viene acelerando en marzo.

 

Este movimiento se da en un contexto donde los inversores están ajustando sus apuestas: las probabilidades de recortes de tasas se reducen drásticamente, e incluso comienza a ganar terreno la idea de que la Fed podría mantener una política restrictiva por más tiempo del previsto. La narrativa dominante de comienzos de año, que anticipaba alivio monetario, pierde fuerza frente a datos más persistentes de inflación.

 

Uno de los factores clave detrás de este cambio es el repunte del precio del petróleo, que vuelve a presionar sobre las expectativas inflacionarias. A esto se suman tensiones geopolíticas que generan incertidumbre sobre el costo de la energía y su impacto en la economía global. En este escenario, el mercado descuenta que la inflación podría mantenerse elevada durante más tiempo del esperado.

 

En consecuencia, los bonos —tradicional refugio en momentos de incertidumbre— están siendo vendidos, reflejando una reconfiguración de carteras hacia activos con mayor rendimiento. Este fenómeno afecta especialmente a los tramos cortos y medios de la curva, donde la política monetaria tiene mayor influencia directa.

 

Además, el ajuste en las expectativas no es menor: hace pocas semanas el consenso del mercado proyectaba múltiples recortes en 2026, mientras que ahora esa visión se debilita significativamente. El cambio de perspectiva es prácticamente total, lo que genera volatilidad tanto en el mercado de renta fija como en el de acciones.

 

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