Trump nominó a Kevin Warsh como nuevo presidente de la FED a partir de mayo

El presidente anunció que nominará al exfuncionario de la Fed como nuevo jefe del organismo. La decisión promete un giro fuerte en la política monetaria y reaviva el debate sobre la independencia del banco central de Estados Unidos.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 4 horas

Donald Trump volvió a sacudir el tablero económico este viernes al anunciar que propondrá a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal. La jugada no pasa desapercibida: de confirmarse, podría marcar un cambio profundo en el rumbo de la Fed y acercar al organismo a la órbita directa de la Casa Blanca, algo que históricamente generó más de una discusión en Washington.

 

Warsh reemplazaría a Jerome Powell cuando su mandato termine en mayo. Curiosamente, fue el propio Trump quien había elegido a Powell en 2017, aunque en los últimos meses no ahorró críticas contra él. El eje del enojo presidencial fue claro: para Trump, la Fed se movió con demasiada cautela y tardó en bajar las tasas de interés, algo que, según su mirada, frenó el crecimiento.

 

El anuncio llegó a través de Truth Social, la red del propio Trump. Allí, el mandatario se deshizo en elogios hacia su candidato: dijo conocerlo desde hace años y aseguró que no tiene dudas de que será recordado como uno de los grandes presidentes de la Fed, “quizás el mejor”. También destacó su perfil personal y profesional, remarcando que es alguien que “no te va a fallar”.

 

La nominación todavía debe pasar por el filtro del Senado, un paso clave que puede abrir un nuevo frente político. De todos modos, el nombre de Warsh no es nuevo en el mundo financiero: con 55 años, ya fue parte de la junta de la Reserva Federal entre 2006 y 2011 y, de hecho, fue el gobernador más joven de la historia del organismo, cuando asumió con apenas 35 años.

En la actualidad, Warsh está vinculado al ámbito académico y al pensamiento económico conservador. Integra la Hoover Institution, un think tank de perfil derechista, y da clases en la Escuela de Negocios de Stanford. Su posible llegada a la cima de la Fed anticipa un cambio de tono y de prioridades, en un momento en el que la política monetaria vuelve a estar en el centro de la escena global.

 

Más allá del nombre propio, el debate de fondo es otro: cuánto margen de autonomía tendrá la Reserva Federal frente al poder político. La decisión de Trump parece ir en dirección contraria a la tradición de independencia del organismo, un rasgo que durante décadas fue visto como clave para la estabilidad económica de Estados Unidos.

 

Si el Senado da luz verde, el desembarco de Warsh podría marcar una nueva etapa para la Fed, con una relación más aceitada con la Casa Blanca y un enfoque distinto sobre tasas, inflación y crecimiento. Un movimiento que, sin dudas, será seguido de cerca por los mercados y por el resto del mundo.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?