Trump trató a Jerome Powell de "imbécil" y exige una fuerte baja de tasas
Desde su red social, el presidente de EE.UU. salió con los tapones de punta contra el jefe de la Reserva Federal. Dice que mantener las tasas altas es un error grave y reclama que el país tenga el interés más bajo del planeta.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Donald Trump volvió a prender fuego la escena económica este jueves. El presidente de Estados Unidos apuntó otra vez contra Jerome Powell, titular de la Reserva Federal, tildándolo de imbécil por dejar las tasas de interés tal como están. A través de Truth Social, su red favorita, Trump reclamó una baja “grande y urgente” y aseguró que el país debería liderar el ranking mundial con las tasas más bajas.
En un posteo largo y cargado de furia, Trump volvió a ponerle apodos a Powell y lo acusó directamente de dañar a la economía y hasta a la seguridad nacional. El ataque llegó apenas un día después de que la Fed confirmara que no va a tocar la política monetaria, decisión que en la Casa Blanca cayó como un balde de agua fría.
Para Trump, no hay ninguna excusa para seguir con tasas altas. Según escribió, “no existe absolutamente ninguna razón” para mantenerlas en estos niveles, sobre todo porque "incluso este imbécil admite que la inflación ya no representa un problema o una amenaza".
En ese marco, aseguró que las tasas actuales le cuestan a Estados Unidos “cientos de miles de millones de dólares por año” en intereses que calificó como un despilfarro innecesario.
Trump no se guardó nada y hasta recordó que fue “demasiado amable” con el resto del mundo en materia comercial. Advirtió que, con solo firmar un papel, podrían entrar miles de millones de dólares extra a las arcas estadounidenses. Para cerrar, remarcó que los aranceles devolvieron fortaleza y poder al país y volvió a exigirle a la Fed que baje las tasas “ya mismo”.
En paralelo, el clima entre la Casa Blanca y la Reserva Federal sigue cada vez más tenso. Trump incluso impulsó una investigación judicial contra Powell por un supuesto mal manejo de fondos, una jugada que mete aún más ruido en un vínculo que ya venía deteriorado.
Mientras tanto, los mercados miran de reojo esta pelea abierta entre el poder político y el banco central. La presión de Trump suma incertidumbre y deja claro que la pulseada por las tasas va a seguir siendo uno de los focos calientes de la agenda económica estadounidense en los próximos meses.
