Precio de la nafta en EEUU sube casi 24% por la guerra en Medio Oriente
El precio promedio de la gasolina alcanzó los USD 3,69 por galón, impulsado por el conflicto con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, afectando transporte, alimentos y tarifas aéreas.
El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó USD 3,69 por galón este domingo, cifra que representa un aumento cercano al 24% desde que comenzó la guerra con Irán el 28 de febrero pasado, informó la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA). Los precios del petróleo se mantuvieron en torno a los USD 100 por barril durante la última semana, reflejando la tensión en Medio Oriente. El viernes, los futuros del Brent subieron un 2,67% y cerraron en USD 103,14 por barril, mientras que el petróleo crudo estadounidense avanzó un 3,11% hasta USD 98,71 por barril.
Un factor clave en esta escalada es el cierre casi total del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Esta situación ha paralizado el movimiento de petroleros en la región y ha interrumpido el comercio de crudo proveniente de los países productores del Medio Oriente.
El conflicto pone en riesgo las promesas económicas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien en diciembre había logrado que el precio de la gasolina bajara por debajo de los USD 3 por galón por primera vez desde 2021. Además, el aumento en los costos del combustible podría generar un efecto dominó en otros sectores, encareciendo el transporte, los alimentos y los fertilizantes agrícolas.
El impacto ya es palpable para los consumidores estadounidenses, ya que en varias ciudades el precio de la nafta subió decenas de centavos en pocos días y se acerca nuevamente al umbral de USD 4 por galón, un nivel que históricamente genera tensiones políticas y económicas en el país. En la industria aérea, donde el combustible representa uno de los gastos más significativos, varias aerolíneas han comenzado a ajustar las tarifas de los pasajes ante el aumento del precio del petróleo.
Ante este escenario, el aumento en el precio de la gasolina se ha convertido en un indicador del impacto económico del conflicto en Medio Oriente, complicando la agenda energética y económica del gobierno estadounidense mientras la guerra no muestra señales de solución inmediata. Entre las medidas consideradas están la liberación de reservas estratégicas de petróleo y la promoción de energías alternativas para reducir la dependencia externa, aunque el impacto en los precios podría persistir mientras continúe la inestabilidad en la región.
