Nvidia volvió a sorprender con sus resultados financieros, pero sus acciones caen un 4%
La compañía líder en chips para inteligencia artificial presentó un balance mejor al esperado y proyectó más ingresos, aunque la reacción bursátil fue mala: sus acciones caen este jueves.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El gigante de los semiconductores Nvidia volvió a entregar resultados sólidos. La empresa informó ganancias y ventas por encima de lo que esperaba el mercado para el trimestre cerrado en enero y, además, anticipó ingresos para el período en curso que superan las proyecciones de los analistas. Todo apoyado en una apuesta clara: el gasto constante de las grandes tecnológicas en procesadores para inteligencia artificial.
Sin embargo, pese a los buenos números, las acciones caen un 4% a 187 dólares. En Wall Street la vara con Nvidia está altísima: la compañía encadenó 14 trimestres consecutivos de resultados fuertes y, para muchos inversores, esta vez el balance fue bueno, pero sin el “factor sorpresa” de otras ocasiones. A eso se sumó un retraso en la publicación del informe, que llegó varios minutos después de lo previsto y enfrió el ánimo.
Durante la conferencia con analistas, surgió una pregunta clave: qué piensa hacer Nvidia con la montaña de efectivo que podría generar este año, estimada en unos USD 100.000 millones. Desde la empresa fueron claros. La directora financiera explicó que la prioridad sigue siendo reinvertir en el ecosistema de la IA, mientras que el CEO Jensen Huang dejó una definición contundente: la inteligencia artificial será la base de la computación del futuro y la compañía va a seguir poniendo fichas en infraestructura. “Esta nueva forma de computar no tiene marcha atrás”, aseguró.
Otro punto que buscó llevar tranquilidad al mercado fue el abastecimiento de chips. Nvidia afirmó que ya tiene asegurado inventario y capacidad productiva suficiente junto a su principal fabricante, TSMC, para cubrir la demanda más allá de los próximos trimestres. De todos modos, admitió que la escasez todavía puede golpear al negocio de videojuegos.
Los resultados también son una señal para todo el mundo IA. Los grandes jugadores del sector —entre ellos Meta— planean inversiones gigantescas en centros de datos y procesamiento, con un gasto total que podría superar los USD 630.000 millones en 2026. Para muchos, el desempeño de Nvidia es el termómetro que indica si esa lluvia de dólares empieza a rendir frutos.
Aun así, el dominio de Nvidia no está libre de amenazas. AMD prepara el lanzamiento de un nuevo servidor de IA y ya cerró acuerdos con clientes históricos de su rival. Al mismo tiempo, Google avanza con sus propios chips internos y los ofrece a desarrolladores como Anthropic, en una señal clara de que las grandes tecnológicas buscan cada vez más soluciones propias.
Con todo, Nvidia cerró el trimestre con ventas que crecieron un 94% interanual y ganancias ajustadas que superaron cómodamente las estimaciones. Además, anunció cambios contables para reflejar mejor el peso de la compensación en acciones, una herramienta clave para atraer talento en plena carrera global por los mejores cerebros en inteligencia artificial.
El mensaje de fondo es claro: la máquina de Nvidia sigue funcionando a toda marcha, pero el mercado ya no se conforma solo con números récord. Ahora quiere señales de cuánto tiempo más puede durar este ciclo dorado de la IA y si la empresa logrará mantener su liderazgo frente a una competencia que empieza a levantar la cabeza.
