Bancos como Barclays, JP Morgan y Capital One caen en Wall Street tras una nueva norma de Trump
La presión vino luego de que Trump pidiera que las tasas de interés de las tarjetas de crédito en EE. UU. fueran limitadas al 10% durante un año, advirtiendo que los prestamistas estarían “violando la ley” si no cumplían.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Las acciones de Barclays y otros bancos con negocios de tarjetas de crédito en EE. UU. cayeron fuertemente tras declaraciones del presidente Donald Trump sobre límites a las tasas de interés de tarjetas. El descenso en los valores reflejó preocupaciones de los inversionistas sobre el impacto en las ganancias de los bancos si se imponen restricciones políticas a las tasas cobradas a consumidores.
Barclays registró una de sus mayores caídas intradía en meses, con pérdidas de hasta alrededor de 4,8%. Esta baja fue la más pronunciada desde octubre pasado y marcó una significativa respuesta negativa del mercado ante la noticia.
La presión vino luego de que Trump pidiera que las tasas de interés de las tarjetas de crédito en EE. UU. fueran limitadas al 10% durante un año, advirtiendo que los prestamistas estarían “violando la ley” si no cumplían. Las tasas de interés de tarjetas han estado por encima del 20% en años recientes, lo que las convirtió en objetivo de legisladores y del propio presidente.
Este llamado generó caídas en otras acciones de bancos grandes, tanto en EE. UU. como en el Reino Unido. En el premercado, firmas como Capital One cayeron hasta 10%, American Express, cerca de 5% y Citigroup también registró pérdidas notables.
Los analistas explicaron que la propuesta, aunque aún no tenía un marco regulatorio claro para su implementación, aumentó la ansiedad entre los inversionistas porque podría afectar un negocio clave de los bancos: el crédito al consumo y las tarjetas, que suelen ser una fuente importante de ingresos.
El negocio de tarjetas de crédito de Barclays, que atiende a unos 20 millones de consumidores en EE. UU., representa una parte importante de sus ingresos en ese país, y los inversionistas vieron la propuesta de Trump como una señal de riesgo para la rentabilidad futura de esa unidad.
A raíz de las noticias, el sector bancario europeo también sintió el impacto: índices de bancos bajaron y otras entidades financieras registraron descensos, reflejando una reacción más amplia del mercado ante la posibilidad de límites regulatorios sobre tasas de interés.
