AySA aprobó su plan 2026: superávit, obras y el paso previo a la privatización
El Gobierno avanza en el ordenamiento de la empresa con números en positivo y un fuerte programa de financiamiento, mientras prepara el terreno para su futura venta.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Ministerio de Economía le dio luz verde al Plan de Acción y Presupuesto 2026 de AySA, la empresa estatal de agua y saneamiento. El dato central: proyecta un superávit financiero de $4.886 millones y un esquema de financiamiento que contempla emisiones por hasta $170.000 millones para obras de infraestructura.
La aprobación quedó formalizada en la resolución 495/2026 publicada en el Boletín Oficial y se da en un contexto clave. No es un plan más: aparece como el paso previo a la privatización de la compañía, un proceso que el Gobierno viene empujando desde hace casi dos años.
Ese camino comenzó con la inclusión de la empresa dentro del listado de compañías sujetas a privatización en la Ley de Bases y continuó con una serie de decretos que fueron ordenando el proceso. La idea oficial es avanzar hacia una reprivatización, teniendo en cuenta que la ex Aguas Argentinas había sido estatizada en 2006.
En este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, ya había dejado una señal concreta: en marzo habló de la privatización de AySA como la “próxima escala”. Sin embargo, todavía no hay pliegos publicados ni definiciones oficiales sobre el cronograma, y el llamado Data Room sigue pendiente de autorización.
El esquema incluye además recursos de capital por más de $102.000 millones y gastos por unos $360.000 millones, lo que refleja un nivel de inversión significativo. En paralelo, la empresa prevé avanzar con un programa de emisiones a través de fideicomisos financieros, con un tope global de hasta $200.000 millones y colocaciones estimadas en $170.000 millones durante el año.
Otro dato que no pasó desapercibido es la dotación de personal. Aunque se menciona la continuidad de un proceso de reconversión laboral, la planta proyectada para 2026 alcanza los 6.060 empleados, levemente por encima de los 6.032 informados meses atrás por el INDEC.
En cuanto a la estrategia de privatización, el objetivo oficial es licitar el 90% del paquete accionario a un operador estratégico, mantener un 10% en manos de los trabajadores y, más adelante, evaluar una apertura parcial en el mercado. Con esta operación, el Gobierno espera además obtener ingresos extraordinarios cercanos a los USD 500 millones.
El plan también pone el foco en obras clave. Entre ellas, la finalización del Sistema Riachuelo en la planta Dock Sud y el Colector Catonas, proyectos centrales para mejorar la infraestructura y evitar riesgos operativos en el sistema de agua y saneamiento del Área Metropolitana.
AySA presta servicio en la Ciudad de Buenos Aires y en 26 municipios del conurbano, lo que la convierte en una empresa estratégica no solo por su tamaño, sino por su impacto directo en millones de usuarios. En ese marco, el desafío no es solo financiero: también implica garantizar la continuidad y calidad del servicio en un eventual cambio de gestión.
