Presupuesto 2027: el Gobierno apuesta a una inflación por debajo del 20% y un fuerte crecimiento
El proyecto que ingresará este martes al Congreso anticipa una marcada desaceleración de los precios y una expansión del PBI de entre 3% y 5%. También habrá una proyección para el dólar, uno de los datos que más atención genera en el mercado.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Gobierno de Javier Milei pondrá este martes sobre la mesa sus principales pronósticos económicos para 2027, cuando el Presupuesto ingrese formalmente a la Cámara de Diputados. El proyecto, elaborado por el equipo de Luis Caputo, funcionará como una hoja de ruta para el último año de la actual gestión y tendrá como uno de sus ejes centrales la continuidad del proceso de desinflación.
La apuesta oficial es ambiciosa: según los borradores que trascendieron, el Índice de Precios al Consumidor perforaría el 20% anual durante 2027. Se trata de una reducción importante frente a los niveles que todavía proyecta el mercado para este año.
Para 2026, la mediana de las estimaciones recopiladas por el Banco Central a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ubica la inflación alrededor del 30%. El número queda muy lejos del 10,1% que el Gobierno había previsto originalmente para este año en el Presupuesto elaborado durante 2025.
El escenario que plantea Economía supone que la desaceleración de los precios no solo continuará durante los próximos meses, sino que se profundizará el año próximo.
Sin embargo, las consultoras mantienen una mirada algo más cautelosa. Un informe reciente de Econviews, la consultora dirigida por Miguel Kiguel, sostiene que la inflación seguirá descendiendo en los próximos meses, aunque advierte que podría producirse un nuevo repunte en el contexto de la turbulencia electoral.
La visión de la consultora es que el proceso continuará, pero de manera gradual. De esta manera, el Gobierno parte de un escenario de mayor desinflación que deberá ser validado por la evolución de los precios y por las condiciones financieras y cambiarias.
El punto de partida, sin embargo, es más moderado. Para 2026, las expectativas relevadas por el Banco Central apuntan a un crecimiento de aproximadamente 2,1%, bastante por debajo del 5% que había proyectado el Ministerio de Economía en el presupuesto presentado el año pasado.
La explicación oficial para el mayor crecimiento esperado en 2027 pasa por una combinación de factores. La menor inflación debería mejorar el poder adquisitivo de los salarios y dejar más ingresos disponibles para los hogares.
A partir de allí, el Gobierno espera una recuperación del consumo privado y un mayor dinamismo de la inversión. También calcula que el sector externo tendrá una contribución positiva al crecimiento.
Entre todas las cifras del proyecto, una de las que seguramente concentrará mayor atención será la estimación para el tipo de cambio.
Este lunes, el dólar mayorista se ubicaba en torno a los $1.531. El valor se encuentra por encima de los $1.470 que había proyectado el Gobierno para este momento, aunque todavía por debajo de los $1.630 que actualmente espera el mercado para diciembre.
La diferencia entre esas referencias será uno de los puntos a seguir de cerca cuando se conozcan las proyecciones completas de Luis Caputo para 2027. La estimación cambiaria resulta especialmente relevante porque impacta sobre buena parte de los supuestos de inflación, actividad, ingresos y resultado fiscal incluidos en el Presupuesto.
A diferencia de lo ocurrido con el Presupuesto 2025, esta vez Javier Milei no concurrirá al Congreso para realizar personalmente la presentación.
De todos modos, el Gobierno prepara una difusión especial del proyecto, con el objetivo de reforzar el mensaje de continuidad del programa económico: inflación en descenso, cuentas públicas equilibradas y una economía que, según las proyecciones oficiales, debería acelerar su ritmo de expansión.
Este lunes, el gabinete se reunió en la Casa Rosada y durante la tarde Milei mantendrá un encuentro con diputados y senadores para analizar la estrategia parlamentaria.
El proyecto que llegará al Congreso será, en definitiva, mucho más que una planilla de ingresos y gastos. También expondrá cuáles son las metas económicas con las que el Gobierno pretende atravesar el último año de su mandato: una inflación anual por debajo del 20%, crecimiento de hasta 5% y una nueva etapa de recuperación de la actividad.
