El rendimiento de los bonos de EE. UU. supera el 5% y enciende las alarmas de Wall Street
Con las presiones sobre los precios todavía por encima del objetivo del 2% anual de la Reserva Federal, los inversores comenzaron a contemplar un escenario de tasas más elevadas durante más tiempo.
Por redacción
El mercado de bonos de Estados Unidos volvió a quedar en el centro de la escena financiera. El rendimiento del Treasury a 10 años superó el 5%, un nivel que no alcanzaba desde octubre de 2023, en medio de una nueva ola de ventas que elevó la presión sobre las tasas de interés a nivel global.
El rendimiento llegó a 5,01%, mientras que el movimiento estuvo acompañado por una fuerte suba del petróleo. El Brent llegó a acercarse a u$s110 por barril, en un contexto marcado por las crecientes tensiones en Medio Oriente y las interrupciones en infraestructura energética de Arabia Saudita.
Petróleo, inflación y tasas: el cóctel que golpea a los bonos
El salto del crudo volvió a despertar los temores sobre la inflación estadounidense. Con las presiones sobre los precios todavía por encima del objetivo del 2% anual de la Reserva Federal, los inversores comenzaron a contemplar un escenario de tasas más elevadas durante más tiempo.
El mercado llega además a esta situación a pocos días de la próxima decisión de la Fed. La posibilidad de que el organismo adopte una postura más dura frente a una inflación que podría acelerarse volvió a impactar sobre las cotizaciones de los Treasuries.
A esto se suma una mayor oferta de deuda. Las fuertes necesidades de financiamiento del Gobierno estadounidense y la emisión corporativa, vinculada también al récord de inversiones en inteligencia artificial, aumentaron la cantidad de bonos disponibles y presionaron sus precios. Como los precios y los rendimientos se mueven en sentido contrario, una caída en los primeros implica mayores tasas.
Una amenaza para las acciones
El nivel del 5% en el Treasury a 10 años es seguido de cerca por los inversores porque vuelve más competitivos a los bonos frente a las acciones. Una tasa libre de riesgo más elevada puede reducir el atractivo relativo de los activos bursátiles y aumentar el costo de financiamiento para empresas y consumidores.
Además, el impacto no se limita a Wall Street: mayores rendimientos de los Treasuries suelen trasladarse a las tasas hipotecarias, los préstamos para automóviles, el crédito al consumo y el financiamiento corporativo.
El salto del Treasury refleja así una combinación de inflación, petróleo, déficit fiscal y expectativas de tasas, un escenario que vuelve más desafiante el panorama para los mercados financieros.
