El principal indicador de inflación en Estados Unidos se mantiene estable
En el plano mensual, los precios generales aumentaron un 0,2% de junio a julio, mientras que la inflación subyacente avanzó un 0,3% por segundo mes consecutivo.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
El indicador de inflación preferido por la Reserva Federal (Fed) se mantuvo prácticamente estable en julio, reflejando la dificultad de llevar los precios hacia el objetivo del 2% pese a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump.
Según el Departamento de Comercio, los precios subieron un 2,6% interanual, el mismo ritmo observado en junio. Sin embargo, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó un 2,9%, frente al 2,8% del mes anterior, alcanzando su nivel más alto desde febrero.
Estas cifras refuerzan la cautela de los responsables de la Fed respecto a un recorte agresivo de tasas, ya que, aunque la inflación está muy por debajo del pico cercano al 7% registrado hace tres años, aún se mantiene por encima de la meta oficial.
El informe también reveló un repunte del gasto del consumidor, que creció un 0,5% en julio, el mayor aumento desde marzo. La demanda de bienes duraderos como automóviles, electrodomésticos y muebles impulsó gran parte de este incremento, señal de que los hogares mantienen su disposición a consumir pese a las altas tasas de interés. Los ingresos personales también subieron un 0,4%, apoyados en un sólido avance de salarios y sueldos.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, anticipó que el banco central podría recortar la tasa de interés en su próxima reunión, aunque con prudencia y sin comprometerse a un ciclo prolongado de reducciones.
Mientras tanto, Trump intensificó la presión sobre el organismo monetario para acelerar los recortes, criticando duramente a Powell e incluso intentando desplazar a la gobernadora Lisa Cook en busca de mayor control sobre la institución.