El Gobierno vuelve al mercado en pesos para cubrir vencimientos por casi $8 billones

Finanzas prepara una nueva licitación clave en un contexto de alta dependencia del ahorro local y tasas bajo la lupa

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El Gobierno encara una nueva licitación de deuda en pesos con el objetivo de renovar vencimientos por casi $8 billones. Se trata del segundo llamado de marzo que llevará adelante la Secretaría de Finanzas, en un escenario donde el Tesoro depende cada vez más del mercado local para financiarse y apuesta a lograr un rollover sin sobresaltos.

 

El equipo que conduce Federico Furiase, dentro del Ministerio de Economía, dará a conocer el menú de instrumentos que se licitarán este viernes. En paralelo, continuará con la colocación del Bonar 2027 (AO27), en lo que será la tercera vuelta, con la mira puesta en captar otros u$s150 millones.

 

Uno de los puntos centrales estará puesto en la tasa que convalide el mercado. En un clima internacional algo más incierto, los inversores siguen de cerca el rendimiento ofrecido. En las colocaciones anteriores, el Tesoro pagó un 5,94% en la primera licitación, mientras que en la segunda logró bajarla a 5,7%, mostrando cierta mejora en las condiciones de financiamiento.

 

Sin acceso al crédito externo, el frente local se volvió determinante para Economía. En ese sentido, operadores destacan que hay abundante liquidez en pesos. El Banco Central absorbió cerca de $3,2 billones mediante operaciones de REPO y mantiene tasas en niveles bajos, en torno al 2,2%–2,3% mensual efectivo. Con este telón de fondo, en la city no anticipan mayores complicaciones para renovar los vencimientos del viernes.

Los números recientes juegan a favor del Gobierno. En la última licitación, Finanzas adjudicó $10,42 billones tras recibir ofertas por $12,89 billones, lo que implicó un rollover superior al 108%. Además, se logró estirar los plazos de la deuda, con una parte significativa colocada a 2027 y 2028, algo que el equipo económico busca consolidar.

 

En cuanto al tramo en dólares, el Bonar 2027 permitió captar u$s150 millones con una tasa real anual de 5,59%, mientras que en la segunda vuelta se adjudicaron algo más de u$s100 millones sobre ofertas que superaron los u$s200 millones. Para el mercado, estos resultados reflejan una demanda sostenida, aunque selectiva.

 

La licitación anterior también tuvo movimientos particulares. Por un lado, el Gobierno avanzó con un canje de títulos con el Banco Central, y por otro amplió la emisión de deuda en pesos, apoyándose en las herramientas previstas en el Presupuesto 2026. Todo quedó formalizado a través de una resolución conjunta publicada en el Boletín Oficial.

 

Desde el oficialismo remarcan que estas operaciones se encuadran dentro de la normativa vigente, que habilita al Estado a tomar deuda siempre que esté contemplada en el presupuesto. Esa base legal es la que permite seguir utilizando este esquema para cubrir necesidades financieras en un año exigente.

 

Hacia adelante, el desafío será sostener el interés de los inversores sin convalidar tasas demasiado altas. En un contexto donde el financiamiento externo sigue cerrado, cada licitación se vuelve una prueba clave para medir la confianza del mercado en la estrategia económica.

 

Al mismo tiempo, la dinámica de las reservas y la intervención del Banco Central seguirán siendo variables sensibles. Aunque la autoridad monetaria viene acumulando compras de divisas, la evolución de los vencimientos y la necesidad de financiamiento mantienen encendidas las alertas.

 

Con este panorama, el Gobierno se juega una parada importante en cada llamado al mercado. Por ahora, los números acompañan, pero el equilibrio es fino y cualquier cambio en el humor financiero puede impactar de lleno en el costo y la disponibilidad del crédito en pesos.

 

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