El Gobierno apuesta al canje de bonos para calmar expectativas cambiarias

Economía lanzó un nuevo swap de deuda atada al tipo de cambio oficial para adelantarse a posibles sacudones del mercado y evitar tensiones en la cotización.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 3 horas

El Ministerio de Economía volvió a tomar la iniciativa y convocó a un nuevo canje de bonos con el objetivo de cubrirse frente a eventuales movimientos bruscos en el mercado que puedan terminar empujando al dólar. La jugada apunta a ordenar vencimientos y, de paso, descomprimir cualquier ruido cambiario que pueda aparecer en el corto plazo.

 

La propuesta es un swap de letras atadas al dólar oficial —los conocidos dólar linked— que vencen el próximo 30 de enero, por nuevos papeles con fechas más largas: febrero, abril y junio. En total, el volumen involucrado ronda los $6 billones, una cifra nada menor dentro del menú de deuda en pesos.

 

Desde Economía explicaron que la idea va en línea con lo que ya se hizo en la licitación del 7 de enero. “Siguiendo con lo realizado en la licitación del 7 de enero, el objetivo de esta nueva licitación es continuar brindando herramientas para facilitar el roll over de los instrumentos de cobertura dólar linked, minimizando los desarbitrajes del fixing del TC A3500”, señalaron al anunciar la operación.

El canje se hará mañana y los tenedores de los bonos podrán elegir una, varias o todas las opciones que se ofrecen. La apuesta oficial es que el mercado acompañe y acepte estirar plazos, evitando así un pico de demanda de cobertura justo en un momento sensible.

 

No es la primera vez que el Gobierno recurre a este tipo de maniobras. Hace apenas dos semanas ya había realizado una operación similar, aunque en ese caso solo pateó el vencimiento por un par de semanas, del 16 de enero en adelante.

 

En aquella licitación, el canje alcanzó unos $3,4 billones, lo que representó el 64,19% del valor nominal que estaba en circulación. Un resultado que en Economía leyeron como una señal positiva y que ahora buscan repetir, pero con un volumen mayor y plazos un poco más largos.

 

La estrategia es clara: ganar tiempo, ordenar el frente financiero y evitar sobresaltos innecesarios en el mercado cambiario. En un contexto donde cualquier chispa puede recalentar al dólar, el Gobierno apuesta a la ingeniería financiera para mantener todo bajo control.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?