Tensión en el Golfo: Irán atacó barcos en el Estrecho de Ormuz y sube el precio del petróleo
La guerra en Medio Oriente entra en su día 12 con ataques a buques comerciales y fuertes advertencias de Teherán. El temor a un bloqueo del paso marítimo clave vuelve a empujar al alza el valor del crudo.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La guerra en Irán entró este miércoles en su duodécima jornada con un nuevo foco de tensión en el estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes del planeta para el comercio de petróleo. En las últimas horas se registraron ataques contra varios buques mercantes y el ejército iraní lanzó una advertencia directa: cualquier barco vinculado a Estados Unidos, Israel o sus aliados podría convertirse en objetivo militar.
Desde el comando operativo central de las fuerzas armadas iraníes, conocido como Khatam Al Anbiya, difundieron un comunicado a través de la televisión estatal en el que aseguraron que “cualquier buque cuya carga de petróleo o el propio buque pertenezca a Estados Unidos, al régimen sionista o a sus aliados hostiles será considerado un objetivo legítimo”. En el mismo mensaje remarcaron que sus fuerzas “no permitirán que ni un solo litro de petróleo transite” por ese paso estratégico.
El Estrecho de Ormuz es una arteria vital para el mercado energético global: por allí circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo. Con la escalada del conflicto, la navegación en la zona se volvió cada vez más riesgosa y, según informes de una agencia británica, al menos tres embarcaciones fueron alcanzadas por proyectiles no identificados en el estrecho o en sus inmediaciones.
Ese escenario de incertidumbre volvió a impactar en el mercado energético. Irán advirtió que, si el conflicto continúa, el precio del barril podría escalar hasta los 200 dólares.
El petróleo vuelve a subir
Los precios internacionales del crudo retomaron la tendencia alcista este miércoles impulsados por el temor a interrupciones en el transporte marítimo en la región.
Luego de haber retrocedido el martes tras algunas declaraciones tranquilizadoras del presidente estadounidense Donald Trump y la posibilidad de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) libere reservas estratégicas, los valores volvieron a subir con fuerza.
A pesar de esta nueva suba, los valores todavía se mantienen por debajo de los picos alcanzados a comienzos de la semana. De todos modos, el Brent sigue aproximadamente un 20% por encima del nivel que tenía antes de que estallara la guerra, y ese aumento ya empezó a trasladarse a los precios de los combustibles en distintos países.
La volatilidad del petróleo también sacudió a los mercados financieros globales, donde crece la preocupación de que un conflicto prolongado en Medio Oriente afecte las exportaciones de energía desde una región clave para el abastecimiento mundial.
A pesar del clima de guerra, algunos barcos continúan atravesando el estrecho mediante los llamados tránsitos “oscuros”. Se trata de viajes en los que las embarcaciones apagan sus sistemas de identificación automática (AIS), que normalmente permiten seguir su ubicación en tiempo real.
Este método suele ser utilizado por buques que transportan petróleo iraní sujeto a sanciones internacionales. Al desactivar el rastreo, buscan evitar ser detectados por las autoridades y por los sistemas de monitoreo del comercio marítimo.
Según la empresa de seguridad Neptune P2P Group, desde el 8 de marzo al menos siete barcos cruzaron el estrecho bajo estas condiciones, de los cuales cinco estarían vinculados a cargamentos asociados a Irán. En tiempos normales, por esa vía navegan más de 100 embarcaciones por día rumbo al golfo de Omán.
Tres barcos comerciales atacados
Entre los incidentes más recientes se encuentra el del granelero Star Gwyneth, que navega bajo bandera de las Islas Marshall pero pertenece a la naviera griega Star Bulk Carriers. La embarcación fue alcanzada por un proyectil que impactó en su casco cuando se encontraba a unas 50 millas náuticas al noroeste de Dubái.
El propio capitán reportó el hecho al Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO), que confirmó que la tripulación se encuentra a salvo y que, por el momento, no se detectaron daños ambientales.
Otro de los ataques tuvo como blanco al carguero Mayuree Naree, alcanzado a unas 11 millas náuticas al norte de Omán. De los 23 tripulantes tailandeses que viajaban a bordo, 20 fueron rescatados por la Armada omaní. Sin embargo, tres marineros siguen desaparecidos y se cree que estaban en la sala de máquinas cuando se produjo el impacto.
En tanto, el capitán del portacontenedores One Majesty también informó daños provocados por un proyectil de origen desconocido mientras el buque navegaba por el Golfo Pérsico, a pocos kilómetros al noreste de Dubái. Según el reporte del UKMTO, todos los integrantes de la tripulación se encuentran localizados y fuera de peligro.
Si el Estrecho de Ormuz quedara completamente bloqueado, las consecuencias se sentirían rápidamente en la economía global. No solo se verían afectados los envíos de petróleo, sino también el comercio de gas natural licuado y de múltiples mercancías que dependen de esa vía marítima para llegar a los mercados internacionales.
