Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz tras nuevos ataques de Israel al Líbano

Tras nuevos ataques en el Líbano, Teherán endurece su postura frente a Israel, restringe el tránsito marítimo y mantiene en vilo al comercio global de energía.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

La frágil tregua en Medio Oriente volvió a quedar en la cuerda floja. Irán advirtió este miércoles que podría romper el alto el fuego si Israel no frena los bombardeos sobre el Líbano, en un escenario que vuelve a escalar la tensión en la región.

 

Según agencias oficiales iraníes, las Fuerzas Armadas ya están identificando posibles blancos para responder a los ataques israelíes. Desde Teherán hablan directamente de una violación del acuerdo y anticipan represalias contra Israel por los golpes contra Hezbollah.

 

En paralelo, Irán decidió endurecer su control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Sin un anuncio formal contundente, lo que se observa en la práctica es un “cierre selectivo”: los buques deben pedir autorización caso por caso para poder cruzar.

 

El trasfondo es claro. Israel sostiene que el alto el fuego no incluye al Líbano y lanzó uno de los mayores ataques desde el inicio del conflicto a fines de febrero. Esa diferencia de interpretación es hoy uno de los principales focos de conflicto.

Mientras tanto, la situación en Ormuz sigue siendo crítica. Aunque algunos barcos lograron cruzar en las últimas horas como prueba de que el sistema funciona, el tránsito está lejos de normalizarse. Más de 800 embarcaciones siguen atrapadas en el Golfo Pérsico, incluyendo cientos de petroleros.

 

Las navieras se mueven con extrema cautela. La prioridad es sacar los barcos ya cargados antes de enviar nuevas flotas. A eso se suma la incertidumbre por posibles “peajes” exigidos por Irán, que en algunos casos llegarían hasta los 2 millones de dólares por tránsito.

 

En el sector hay alivio por la tregua, pero nadie se apura. Empresas, aseguradoras y operadores coinciden en que todavía no están dadas las condiciones para hablar de normalidad. “No se puede reactivar el transporte marítimo global en 24 horas”, advierten desde la industria.

 

El impacto puede ser global. La velocidad con la que se destrabe el tránsito en Ormuz será clave para definir el precio del petróleo y otras materias primas en las próximas semanas.

 

Por ahora, el mensaje es uno solo: la tregua existe, pero es inestable. Y el conflicto, lejos de resolverse, sigue marcando el pulso de la economía mundial.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?