El consumo doméstico en Argentina cayó 0,8% interanual en enero de 2026
El Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio reveló un descenso del 0,8% en enero respecto al año anterior, con estabilidad del ingreso real y una inflación anual del 32,4%.
En enero de 2026, el consumo de los hogares argentinos registró una caída interanual de 0,8%, según el Indicador de Consumo (IC) difundido por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Esta baja representa el tercer mes consecutivo con variaciones negativas respecto al mismo mes del año anterior, después de un primer semestre de 2025 con cifras positivas.
El IC mide mensualmente la demanda de bienes y servicios finales por parte de las familias, ampliando la información sobre la actividad económica nacional. En este contexto, el ingreso nominal promedio por hogar alcanzó los $2.719.000 en enero, manteniéndose estable en términos reales respecto a diciembre de 2025 tras descontar el impacto inflacionario.
La inflación de enero fue del 2,9%, marcando el quinto mes consecutivo con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) superior al 2%. En términos interanuales, la inflación acumulada llegó al 32,4%, condicionando el poder adquisitivo y el comportamiento del consumo.
El análisis por sectores reveló comportamientos dispares. El rubro vivienda, alquileres y servicios públicos fue el de mejor desempeño, con un crecimiento estimado del 7,1% interanual, contribuyendo con 1,2 puntos porcentuales positivos al índice general.
Por otro lado, indumentaria y calzado experimentó una caída del 0,8% frente a enero de 2025. Transporte y vehículos se mantuvo prácticamente estancado, con una leve baja del 0,1%, asociada a la paralización del patentamiento de automóviles y motocicletas. Recreación y cultura acusó un retroceso del 3,7% interanual, marcando su segunda caída consecutiva.
Los economistas advierten que la combinación de inflación y estancamiento salarial podría prolongar esta tendencia negativa. Se espera que las medidas económicas del gobierno busquen reactivar el consumo en los próximos meses para evitar un impacto mayor en la economía doméstica.
Las perspectivas para febrero dependerán en gran medida de la evolución de los precios y el poder adquisitivo. Analistas señalan que sin un repunte salarial o medidas de estímulo, el consumo podría seguir mostrando signos de debilidad en el corto plazo.
