El campo celebró las ambiciosas proyecciones de Milei sobre la producción agrícola
Milei afirmó que el sector agropecuario “tendrá su revolución” y planteó el objetivo de producir 300 millones de toneladas de granos.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
El presidente Javier Milei dedicó una parte central de su discurso en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación Argentina a proponer un ambicioso plan para el sector agropecuario, buscando posicionarlo como motor clave de crecimiento productivo y exportador del país. Su intervención generó expectativas en sectores rurales, pero también abrió debates en torno a la implementación y efectos prácticos de las medidas anunciadas.
Durante el largo discurso, Milei afirmó que el sector agropecuario “tendrá su revolución” y planteó el objetivo de producir 300 millones de toneladas de granos, lo que representaría prácticamente duplicar la producción actual del país. Para alcanzar esa meta, el mandatario anticipó diversas acciones centradas en tres pilares: retenciones, ley de semillas y expansión de sistemas de riego.
En materia tributaria, Milei aseguró que su gobierno continuará con el sendero de baja de retenciones a las exportaciones agropecuarias, aunque condicionó la extensión de esas reducciones al mantenimiento del superávit fiscal. Dijo que las bajadas se harán “de manera responsable y sólo en la medida que el superávit fiscal lo permita”, una fórmula que busca equilibrar incentivos para el agro con la sostenibilidad de las cuentas públicas.
Un eje relevante del discurso fue el anuncio de un régimen de propiedad e incentivos para innovadores en semillas, con el propósito de fomentar la modernización tecnológica del campo argentino. Milei destacó que la legislación vigente en esta materia data de décadas atrás y que una actualización permitiría mejorar los rendimientos y la competitividad frente a países vecinos, como Brasil, que hoy aprovechan tecnologías más avanzadas para sus cultivos.
En paralelo, el presidente enfatizó la necesidad de ampliar el uso de sistemas de riego, como herramienta para potenciar la productividad especialmente en zonas con rendimientos por debajo de los promedios regionales. Indicó que la combinación de incentivos, inversión en infraestructura y reducción de barreras regulatorias permitiría aprovechar de forma más eficiente los recursos productivos del país.
El discurso también estuvo atravesado por una crítica al pasado, donde Milei sostuvo que las políticas previas perjudicaron el desarrollo del agro al aplicar impuestos distorsivos, regulaciones excesivas y restricciones al comercio. Defendió su gestión como promotora de apertura económica, desregulación y estímulos a la inversión productiva.
Sectores rurales y asociaciones como Coninagro y la Sociedad Rural Argentina valoraron que el presidente haya puesto al agro en el centro del debate y destacaron la oportunidad de discutir temas como la baja de retenciones y modernización del sector. Sin embargo, dirigentes también insistieron en la necesidad de reglas claras y previsibilidad para que los cambios prometidos se conviertan en realidad.
