El Gobierno redefine la política nuclear para impulsar exportaciones y atraer inversión privada

A 76 años de la CNEA, la nueva política prioriza la generación de divisas y posiciona al sector nuclear como motor exportador, con un rol activo del sector privado como socio del Estado.

En el aniversario número 76 de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Gobierno presentó los Lineamientos de la Política Nuclear Argentina 2026, que marcan un giro en la estrategia del sector. La prioridad ya no será exclusivamente la generación eléctrica o el avance científico, sino convertir al complejo nuclear en un motor de exportaciones y generación de divisas.

 

Este cambio conceptual surge en un contexto de crisis política en el área nuclear, tras la salida de Demián Reidel de la conducción de Nucleoeléctrica y las tensiones entre esta empresa, la CNEA y la Secretaría de Asuntos Nucleares. El documento, elaborado por la Secretaría, establece cuatro objetivos jerarquizados para el sector:

 

En primer lugar, el Desarrollo de exportaciones nucleares de alto valor agregado. En segundo escaño, la Seguridad energética. Tercero, la Preservación y desarrollo de capacidades tecnológicas nacionales. Y finalmente, el Liderazgo regional y posicionamiento geopolítico. Esta jerarquía implica que, ante eventuales conflictos entre objetivos, prevalecerá el primero: la generación de divisas será el criterio principal para evaluar proyectos e inversiones dentro del sector.

 

La estrategia se enfocará en áreas donde Argentina ya cuenta con capacidades instaladas y conocimiento acumulado, buscando cerrar la brecha entre ese saber y los resultados económicos concretos, ya que, aunque domina el ciclo completo del combustible nuclear, no ha logrado desarrollar una industria exportadora de escala. El documento también critica la continuidad de proyectos sin resultados verificables y advierte sobre el riesgo de mantener iniciativas solo por inercia. En sus palabras, “Lo que el país hizo bien lo sostuvo durante décadas, y lo que hizo mal lo sostuvo también durante décadas”, haciendo un balance histórico del sector.

 

Para avanzar en esta transformación, se propone redefinir la relación entre el Estado y las empresas del sector, estableciendo como uno de los seis principios rectores que el sector privado actúe como “socio del Estado”. Según el texto, el Estado debe conducir estratégicamente, definir prioridades y asegurar el cumplimiento de compromisos internacionales, mientras que las actividades productivas pueden desarrollarse bajo esquemas empresariales con participación privada.

 

La Secretaría de Asuntos Nucleares destaca que la energía nuclear atraviesa un relanzamiento global impulsado por la necesidad de contar con fuentes eléctricas libres de emisiones, la mayor demanda energética asociada a la inteligencia artificial y la búsqueda de proveedores alternativos en las cadenas de suministro del ciclo del combustible nuclear. Por último, los lineamientos aclaran que no constituyen un plan nuclear con cronogramas, recursos asignados o inversiones definidas, sino un marco doctrinario que orientará las decisiones futuras en el sector.

 

La iniciativa busca atraer capitales y tecnología extranjeros, fortalecer la industria local y generar empleo calificado. Además, se promoverán alianzas público-privadas para modernizar la infraestructura y ampliar la oferta de productos y servicios nucleares.

 

El plan busca posicionar a Argentina como un actor clave en el mercado internacional nuclear, aprovechando su experiencia en tecnología y recursos. Se espera que esta apertura impulse la competitividad y atraiga nuevos proyectos con impacto económico y social positivo.

 

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