El Gobierno volvió al déficit fiscal y quedó por debajo de la meta acordada con el FMI
El Sector Público Nacional registró en junio un déficit primario de $0,70 billones y un déficit financiero de $1,02 billones. La caída de los ingresos, el aumento de los subsidios energéticos y el incumplimiento de la meta con el FMI complican el objetivo de cerrar 2026 con superávit.
Por redacción
Durante junio de 2026, el Sector Público Nacional (SPN) registró un déficit primario de $0,70 billones y un déficit financiero de $1,02 billones, luego de afrontar pagos de intereses de deuda por $0,33 billones. Si bien el Gobierno mantiene el proceso de ajuste iniciado en 2024, el deterioro de los ingresos y el incremento de algunas partidas sensibles volvieron a poner presión sobre las cuentas públicas.
El informe destaca que el gasto total todavía se ubica 32,8% por debajo de los niveles registrados en junio de 2023 en términos reales, reflejando la continuidad del ajuste fiscal. Sin embargo, los ingresos acumulados muestran una caída de 20,8% frente a ese mismo período, una dinámica que terminó inclinando el balance hacia el rojo.
En la comparación interanual, los ingresos reales descendieron 8,5%, mientras que el gasto aumentó 3,1%. El resultado habría sido deficitario incluso sin la postergación del vencimiento del Impuesto a las Ganancias. Entre los factores que explican el desequilibrio sobresale el aumento de los subsidios energéticos, que crecieron 125,4% interanual debido al mayor costo de abastecimiento de gas en el contexto de la guerra entre Irán e Israel.
Al mismo tiempo, el Gobierno amortiguó parte del impacto mediante la postergación del pago de aguinaldos y salarios de la administración pública y de las universidades nacionales. El gasto en salarios del Estado cayó 10,0% interanual, mientras que las transferencias a universidades registraron una baja mensual de 93,7%.
El desempeño fiscal también impactó sobre los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional. Tras la flexibilización acordada en abril, el organismo redujo la exigencia de superávit para junio en $1,60 billones, fijándola en $6,86 billones. Aun así, el Gobierno terminó incumpliendo la meta por $0,57 billones.
Además, las proyecciones indican que el Tesoro podría cerrar 2026 con un superávit acumulado de $10,52 billones, lejos de los $16,26 billones exigidos por el FMI, lo que dejaría un faltante de $5,74 billones.
Otro punto relevante es el denominado déficit financiero implícito. Al incluir los intereses capitalizados de instrumentos como LECAP, BONCAP y Duales, el rojo financiero de junio se ampliaría significativamente, pasando de $1,02 billones a $3,14 billones.
En materia de recaudación, el IVA acumuló su octavo mes consecutivo de caída (-4,2%), mientras que Ganancias retrocedió 20,4%. Asimismo, los Derechos de Exportación registraron su undécima caída interanual consecutiva y los Derechos de Importación disminuyeron 13,8%.
Por último, la obra pública continúa sin mostrar señales de recuperación. La inversión de capital exhibió una contracción real de 87,2% respecto de junio de 2023, consolidando uno de los mayores ajustes del actual programa económico.
