Cuales son los aspectos más relevantes del acuerdo comercial firmado con EE:UU
El Gobierno selló un acuerdo comercial y de inversiones con Estados Unidos que apunta a mejorar el acceso a ese mercado, atraer capitales y darle aire a sectores estratégicos como la carne, la industria y la tecnología.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Gobierno de Javier Milei anunció este jueves la firma del acuerdo comercial y de inversiones entre Argentina y Estados Unidos, en un paso que busca reforzar la relación bilateral y abrir nuevas oportunidades para el comercio exterior. El cierre se dio mientras el canciller Pablo Quirno se encuentra en Washington, donde ya había avanzado días atrás con un entendimiento vinculado a las tierras raras, un insumo cada vez más codiciado a nivel global.
Desde Cancillería difundieron un resumen con los principales puntos del tratado, que funciona como una profundización del acuerdo marco que ambos países habían rubricado en noviembre pasado. El foco está puesto en la reducción de aranceles, la ampliación del acceso de productos argentinos al mercado estadounidense y la llegada de inversiones a sectores considerados clave.
Uno de los anuncios más relevantes tiene que ver con la baja de aranceles. Según el Gobierno, Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos de distintos rubros, lo que permitiría recuperar exportaciones por más de 1.000 millones de dólares. En la visión oficial, esto mejora la inserción de Argentina en las cadenas globales de suministro y abre la puerta a nuevos mercados con mejores condiciones de acceso.
Otro punto fuerte del acuerdo pasa por la carne vacuna. Estados Unidos habilitará una ampliación histórica del cupo de acceso preferencial, que llegará a 100.000 toneladas. Para 2026, esto implicaría un adicional de 80.000 toneladas sobre las 20.000 actuales, con un impacto estimado de casi 800 millones de dólares más en exportaciones. Toda esa carne entraría al mercado estadounidense con arancel cero, una noticia celebrada por el sector ganadero.
En el plano industrial, Washington se comprometió a revisar los aranceles al acero y al aluminio que hoy rigen bajo la Sección 232 de su legislación comercial. A la par, el acuerdo contempla apoyo financiero para inversiones en sectores críticos de la Argentina, a través del EXIM Bank y la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional, en conjunto con empresas privadas de Estados Unidos. También se prevé agilizar inversiones en minerales estratégicos y energía.
El acuerdo no se limita al comercio tradicional. Incluye un capítulo sobre comercio digital que busca darle un marco más claro y previsible a startups, fintechs y empresas tecnológicas. También avanza en propiedad intelectual, con la adopción de estándares internacionales más exigentes, algo que Estados Unidos venía reclamando. En ese punto, se prevén mayores controles y acciones contra la piratería y la violación de marcas registradas.
Desde el Gobierno remarcaron que se trata del primer acuerdo de este tipo en América del Sur que incorpora compromisos específicos en materia de inversiones. Actualmente, más de 330 empresas estadounidenses operan en Argentina, y el Ejecutivo confía en que este nuevo marco ayude a ampliar esa presencia. El tratado entrará en vigencia 60 días después de que ambas partes lo ratifiquen, un paso que en el caso argentino requerirá la aprobación del Congreso.
Más allá del anuncio, el verdadero impacto se verá con el correr del tiempo. Para la Casa Rosada, el acuerdo es una señal política y económica clara hacia el mundo y, en especial, hacia los mercados. Para los sectores productivos, el desafío será aprovechar las ventajas que ofrece el acceso preferencial al mayor importador del planeta y convertir las promesas en exportaciones concretas.
