El fabricante chino BYD colapsó y perdió más de USD 60.000 millones de valor

Los inversionistas se mostraron cada vez más pesimistas sobre la capacidad de BYD y sus pares de generar beneficios sostenidos.

Por Gonzalo Andrés Castillo

Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales

Hace 2 horas

BYD sufrió una caída de USD 60.000 millones en valor de mercado, una señal de que el sector de vehículos eléctricos (EV) de China enfrenta problemas más profundos de lo que muchos esperaban.

 

La empresa china que había liderado con fuerza el crecimiento de autos eléctricos vio cómo el precio de sus acciones se desplomó otra vez esta semana tras reportes de ventas decepcionantes. Ese retroceso se sumó a una caída más amplia que borró más de USD 60.000 millones en valor bursátil desde mayo pasado.

 

Los inversionistas se mostraron cada vez más pesimistas sobre la capacidad de BYD y sus pares de generar beneficios sostenidos, en medio de una desaceleración de la demanda interna de automóviles eléctricos y el aumento de los costos de materias primas como litio, cobre y aluminio.

 

Parte del problema provino de datos de ventas en enero, cuando BYD entregó solo 109.569 unidades en China, aproximadamente la mitad de lo que vendió en el mismo mes del año anterior. Esa caída tomó por sorpresa a muchos analistas y resaltó que incluso los fabricantes más grandes no eran inmunes al agotamiento del mercado doméstico.

 

Además de la demanda más débil, los costos de los materiales para baterías y semiconductores subieron con fuerza, presionando aún más los márgenes de las automotrices. Esto se dio en un contexto donde muchos fabricantes ya se encontraban ofreciendo promociones o descuentos para atraer a los compradores, afectando aún más la rentabilidad.

 

La caída de BYD también coincidió con un cambio en el comportamiento de inversores en el mercado de valores de Hong Kong y China, que empezaron a reducir su exposición a acciones de tecnología y crecimiento, lo que agravó la presión vendedora en títulos vinculados a vehículos eléctricos.

 

A nivel más amplio, el retroceso de BYD se extendió a otros fabricantes de autos eléctricos, ya que la caída de una empresa dominante generó incertidumbre sobre las perspectivas de todo el sector.

 

Si bien las exportaciones de vehículos eléctricos siguieron mostrando alguna fortaleza, la dependencia del mercado interno chino —que es extremadamente competitivo— siguió siendo un punto crítico para los fabricantes, especialmente en un año donde las proyecciones anticipaban una caída de volúmenes de ventas de entre 30% y 40% en el primer trimestre.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?