Argentina y EE.UU. firman acuerdo comercial que elimina aranceles y fortalece inversiones
El tratado bilateral elimina aranceles recíprocos para más de 1.600 productos argentinos, amplía cuotas para carne bovina y establece nuevos estándares en propiedad intelectual y trabajo.
Argentina y Estados Unidos sellaron un acuerdo comercial que profundiza la cooperación bilateral en comercio, inversiones, propiedad intelectual y seguridad económica. Este tratado elimina aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos, permitiendo recuperar exportaciones por un valor estimado en USD 1.013 millones.
Un aspecto destacado del acuerdo es la apertura de un acceso preferencial sin precedentes para la carne bovina argentina en el mercado estadounidense. Se otorgaron 100.000 toneladas con arancel 0%, que se suman a un adicional de 80.000 toneladas para 2026 y las 20.000 toneladas ya concedidas. Esto posibilitará incrementar cerca de USD 800 millones en exportaciones para este sector.
El Gobierno de Estados Unidos también ratificó su compromiso de revisar los aranceles aplicados al acero y aluminio bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial. Además, se comprometió a apoyar financiamiento para inversiones en sectores estratégicos argentinos, incluyendo minerales críticos y fuentes de energía.
En contraparte, Argentina eliminará aranceles para 221 posiciones arancelarias que abarcan máquinas, dispositivos médicos, productos químicos y material de transporte. Asimismo, reducirá al 2% aranceles para otras 20 posiciones, principalmente autopartes, y otorgará cuotas para vehículos, carne y productos agrícolas.
El gobierno de Milei resaltó que este es el "primer instrumento de estas características en la región que incorpora compromisos sobre inversiones" y destacó que más de 330 empresas estadounidenses operan en Argentina. El acuerdo entrará en vigor 60 días después de la ratificación oficial, que en Argentina requiere la aprobación del Congreso.
En materia de propiedad intelectual, Argentina adoptará "los estándares internacionales más modernos" con el fin de facilitar la innovación y desburocratizar el sector. Se enviará al Congreso la ratificación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) antes del 30 de abril de 2026, y para 2027 se prevé la adhesión a otros convenios internacionales clave. El acuerdo también establece medidas para combatir la falsificación y la piratería, incluyendo la implementación de un régimen de protección de datos similar al del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la publicación de estadísticas trimestrales para monitorear el tráfico de bienes falsificados.
En el ámbito laboral, Argentina alineará su legislación con los instrumentos de la Organización Internacional del Trabajo, prohibiendo la importación de bienes producidos con trabajo forzoso y diseñando un plan para erradicar el trabajo infantil en sectores específicos como la producción de ladrillos, algodón y yerba mate. Además, se garantizará el pago de salarios caídos y la reinstalación de trabajadores en casos de despidos injustificados por discriminación antisindical.
Ambos países coordinarán políticas para enfrentar prácticas comerciales desleales de terceros países, armonizando controles de exportaciones, seguridad de inversiones y prevención de evasión arancelaria. Argentina se compromete a utilizar proveedores tecnológicos que no comprometan la seguridad ni la propiedad intelectual y evaluará mecanismos para revisar inversiones extranjeras por riesgos a la seguridad nacional.
El acuerdo incluye un entendimiento específico para promover la inversión estadounidense en minerales críticos como litio y cobre, otorgando a estos proyectos beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Además, Argentina reconocerá aprobaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. para autorizar la comercialización de dispositivos médicos y productos farmacéuticos fabricados en ese país.
Finalmente, el acuerdo contempla medidas para evitar distorsiones comerciales relacionadas con empresas estatales y subsidios industriales. Las empresas estatales deberán operar bajo criterios comerciales y no podrán discriminar contra bienes o servicios estadounidenses.
